Imagina que tienes un asistente virtual que te ayuda a transcribir entrevistas, traducir conversaciones o detectar sonidos importantes en casa. Ahora imagina que todo eso ocurre sin que tus grabaciones salgan de tu dispositivo. Eso es lo que permite la IA en el borde, una tecnología que procesa datos directamente en tu móvil, ordenador o servidor local, sin necesidad de enviarlos a la nube.
Este enfoque no solo mejora la privacidad, sino que también reduce el tiempo de respuesta y el consumo de datos. Es como tener un chef que cocina en tu casa en lugar de enviar los ingredientes a un restaurante: todo se queda contigo, bajo tu control.