Durante años, el corazón ha sido visto como un músculo incansable que responde obedientemente a las órdenes del cerebro. Sin embargo, un nuevo estudio liderado por investigadores del Karolinska Institutet de Suecia y la Universidad de Columbia en Nueva York desafía esta noción tradicional. Según los hallazgos, el corazón no solo recibe instrucciones; también tiene un complejo sistema nervioso interno, conocido como sistema nervioso intracardíaco (IcNS), que regula su propio ritmo y funcionamiento de manera autónoma.