Durante décadas, las investigaciones sobre mortalidad por calor han señalado al termómetro como culpable. Un nuevo estudio de investigadores del Instituto de Salud Carlos III y el CIEMAT revela que parte sustancial de esas muertes tiene un cómplice que se había pasado por alto: la contaminación del aire. Porque las mismas condiciones meteorológicas que producen calor extremo también concentran los contaminantes que respiramos. Continúa leyendo «No es solo el calor: el 18,7% de las muertes que atribuimos a las olas de calor las causa la contaminación atmosférica»