El interior de un coche aparcado al sol puede alcanzar entre 50°C y 80°C dependiendo del color de la carrocería y la intensidad solar. Para el móvil, esa temperatura es letal en sentido técnico: los iPhones muestran la pantalla de «temperatura alta» y se apagan a ~42-45°C de temperatura interna. Los Android usan límites similares. El calor prolongado encima de esos límites no solo apaga el teléfono — destruye capacidad de batería de forma permanente e irreversible. Continúa leyendo «El móvil en el coche en verano: por qué se sobrecalienta y cómo evitarlo sin dañar la batería»