Mira Murati tenía un año y medio para hacer un primer movimiento público visible. El miércoles 15 de julio, Thinking Machines Lab lo hizo: lanzó Inkling, su primer modelo de IA, y la empresa lo presentó con una declaración que casi ningún lab hace: «Inkling no es el modelo más potente disponible hoy, cerrado o abierto.» En cambio, lo que ofrece es un modelo que las empresas pueden descargar y modificar para sí mismas, que reconoce cuándo no está seguro, y que en algunas tareas de código rinde igual que modelos de frontera a un tercio del coste en tokens. Continúa leyendo «Thinking Machines lanza Inkling, su primer modelo open-weight de 975.000 millones de parámetros — y reconoce que no es el mejor»