Hark, la empresa de inteligencia artificial que fundó Brett Adcock (también fundador de Figure AI), lanzó el 6 de octubre de 2026 Hark Pro, un asistente personal proactivo que ya se puede usar gratis en iOS, Android y la web. Su baza es Handoff, un ordenador en la nube que, según el anuncio oficial de Hark Pro, maneja hasta 6 navegadores a la vez para hacer gestiones en tu nombre.
La compañía insiste en que no es un chatbot más. Lo resume en una frase del propio anuncio: «Not a chatbot, not a personal assistant, not an AI agent, not a cartoon character». La pregunta interesante es qué es entonces, y por qué una startup valorada en miles de millones empieza por una aplicación cuando lo que promete es hardware.
¿Qué es Hark Pro y qué hace exactamente?
Hark Pro es una aplicación que recuerda lo que le cuentas, se conecta a tus cuentas y ejecuta tareas sin que tengas que pedírselas una a una. Hark lo presenta como «el sistema operativo de tu vida», una etiqueta ambiciosa para algo que hoy vive dentro de un móvil o de una pestaña del navegador.
El anuncio describe varias piezas. Hay memoria: guarda lo que le dices, construye un perfil de tus preferencias y puedes pedirle que olvide cosas. Hay proactividad: el ejemplo oficial es un aviso de que la tarjeta del comedor de un estudiante se estaba quedando sin saldo, para recargarla antes de que acabara la semana. Y puedes programar tus propias tareas y recordatorios.
La interfaz se organiza en Projects, chats dedicados que guardan sus propios archivos, y una pantalla Home personalizable con botones de acción para responder a un aviso con un toque y Panels, miniaplicaciones a medida. Para conectarse a servicios, Hark usa APIs directas con Google y Outlook y el estándar abierto MCP para consultar información externa.
¿Cuántos navegadores usa Handoff: 6 o 36?
Según la fuente primaria, seis. El anuncio de Hark dice textualmente que Handoff «juggles up to 6 browsers at the same time», es decir, que su ordenador en la nube trabaja con hasta seis navegadores en paralelo, inicia sesión en webs por ti y completa compras que van, en palabras de la empresa, desde la compra del supermercado hasta entradas de conciertos.
La cifra de 36 aparece, por ejemplo, en la cobertura de CryptoBriefing sobre el lanzamiento de Hark Pro, que habla de hasta 36 navegadores simultáneos. La guía de Layer3 Labs sobre Hark Pro ya señala la discrepancia y se queda con el dato oficial. Y conviene aclarar otro malentendido: no se trata de compatibilidad con 36 navegadores distintos como Chrome, Firefox o Safari, sino de sesiones de navegador que la propia nube de Hark abre para trabajar.
La diferencia no es menor. Seis tareas web en paralelo encajan con un asistente personal que reserva, compra y rellena formularios; 36 sugeriría una infraestructura pensada para otra escala. Para este artículo vale lo que Hark ha publicado.
El enfoque de delegar en un navegador controlado por IA no es nuevo: Opera ya lo exploró con Browser Operator, su navegador con IA agéntica presentado en el MWC 2025. La diferencia es que Opera lo planteaba de forma local en el dispositivo del usuario, mientras que en Hark el navegador no está en tu dispositivo, sino en su nube.
¿Cuánto cuesta Hark Pro?
El uso básico es gratuito y hay dos planes de pago que solo amplían el volumen de uso. Según la página de precios de Hark, todas las funciones están en todos los planes; lo que cambia es cuánto puedes usarlas.
- Hark Pro: gratis, sin anuncios.
- Hark Pro²: 20 dólares al mes (≈ 17,40 euros), con el doble de uso.
- Hark Pro³: 100 dólares al mes (≈ 87 euros), con diez veces más uso.
Hark no detalla cuánto uso incluye el plan gratuito, así que el valor real de multiplicarlo por dos o por diez es difícil de medir hoy. Ese es, para mí, el punto más opaco del lanzamiento.
Privacidad: la promesa más difícil de cumplir
Un asistente que inicia sesión por ti necesita tus contraseñas y, si compra, tus tarjetas. Hark responde con Secured by Hark, una bóveda cifrada para credenciales y tarjetas de pago que, según la empresa, ni siquiera ella puede ver. El anuncio añade que nunca venderá los datos de sus usuarios ni los compartirá con anunciantes.
Son compromisos razonables, pero son declaraciones de la propia compañía, sin auditoría externa publicada en el anuncio. Mi lectura es que aquí se juega la adopción: la gente puede tolerar un asistente que se equivoca al resumir un correo, pero no uno que se equivoca con su tarjeta.
¿Quién está detrás de Hark y cuánto dinero ha levantado?
Hark cerró en mayo de 2026 una Serie A de más de 700 millones de dólares (≈ 609 millones de euros) con una valoración posterior de 6.000 millones de dólares (≈ 5.220 millones de euros). Así lo recoge la nota sobre la Serie A de Hark publicada por Intel Capital, fechada el 21 de mayo de 2026, que sitúa a Parkway Venture Capital como inversor principal y cita entre los participantes a NVIDIA, AMD Ventures, ARK Invest, Qualcomm Ventures, Salesforce Ventures e Intel Capital.
En esa nota, Adcock, fundador y consejero delegado, declaraba: «We’re building the AI that everyone deserves but no one has built yet». Según CryptoBriefing, Adcock había financiado antes la empresa con 100 millones de dólares propios (≈ 87 millones de euros), y su trayectoria incluye Archer Aviation y Figure AI, la empresa de robots humanoides cuyo robot Figure 02 presentó como el humanoide más avanzado del planeta.
¿Por qué software primero si lo que promete es hardware?
Porque el hardware necesita algo que ejecutar. El anuncio de Hark Pro lo dice sin rodeos: «The operating system of your life will need hardware, which we’re designing now», y añade que la empresa está entrenando modelos más capaces, sin dar fechas. Según CryptoBriefing, los dispositivos llegarían en 2027; Hark no confirma ese año en su anuncio.
El orden ya estaba en el plan de mayo. Según TechCrunch, en su cobertura de la Serie A, Hark esperaba lanzar primero sus modelos multimodales ese verano y después los dispositivos. Hark Pro sería el paso intermedio: una base de usuarios, memoria acumulada y tareas reales antes de que exista un aparato que las herede.
Creo que es la decisión correcta. Una aplicación gratuita permite medir si la gente confía de verdad en un asistente proactivo sin pedirle que compre un dispositivo a ciegas. El riesgo es el contrario: si Hark Pro no engancha, el hardware llega con la promesa ya desgastada.
Lo que queda por demostrar es lo esencial: cuánto uso da el plan gratuito, qué tasa de errores tiene Handoff cuando compra o reserva solo, y si la bóveda de credenciales resiste un examen independiente. Hasta que haya respuestas, Hark Pro es una apuesta bien financiada con un discurso más grande que el producto que hoy se puede descargar.
Y una lección para quien cubra el lanzamiento: la cifra de 36 navegadores, que parte de la prensa ha llevado incluso al titular, no es la que Hark ha publicado. En un producto cuyo argumento es que puedes delegar sin mirar, empezar por leer la fuente original parece lo mínimo.