En una cafetería de Los Ángeles, una mujer reparte bolsas a personas que se acercan a ella. No es una distribuidora de drogas. Es gestora de Instawork, entregando diademas con soporte para móvil. El trabajo: ir a casa, atársela a la frente, fregar los platos y ganar 20 dólares por hora. Continúa leyendo «Empresas de IA pagan trabajadores para que filmen sus tareas del hogar: el nuevo gig economy que entrena a los robots humanoides»