Durante las últimas semanas, usuarios y marcas que utilizan Facebook han enfrentado un problema creciente: publicaciones inocentes son erróneamente marcadas como violatorias de las políticas de la plataforma, especialmente aquellas que supuestamente contienen contenido violento. Este fenómeno no solo genera frustración entre los usuarios, sino que plantea serias preguntas sobre la fiabilidad y la gestión de los algoritmos de moderación de contenido de Facebook.