Las imágenes generadas por IA han evolucionado rápidamente. Lo que antes eran figuras deformes y colores aleatorios, hoy pueden parecer obras de arte salidas directamente de una película de animación japonesa. ¿El culpable? ChatGPT y su nueva función de generación de imágenes, impulsada por GPT-4o, que ha despertado una ola de entusiasmo (y controversia) al permitir crear ilustraciones con el inconfundible estilo de Studio Ghibli.