El Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG) ha sentado un precedente significativo al dictaminar que un registro horario manuscrito, sin la firma del trabajador, no puede ser considerado como prueba válida, aunque esté sellado por la empresa. Este fallo surgió de un caso en el que un empleado de Distribuciones Goyo S.A. reclamaba el pago de horas extra trabajadas entre marzo y diciembre de 2019.