Samsung estuvo a punto de protagonizar la huelga más masiva de su historia. 48.000 empleados —casi el 40% de su plantilla en Corea del Sur— amenazaron con paralizar durante 18 días las fábricas de memoria que abastecen buena parte de la demanda global de chips para IA. El strike se desactivó en el último momento, tras mediación gubernamental. Pero el mensaje que dejó es más duradero que cualquier acuerdo laboral. Continúa leyendo «La IA convirtió Samsung en billonaria. Sus trabajadores reclamaron su parte. El gobierno surcoreano dijo que tienen razón.»