Los ataques más sofisticados de los últimos años comparten una característica que pasa inadvertida en la mayoría de los análisis de seguridad: explotan vulnerabilidades en sistemas que las organizaciones han reforzado con capas sucesivas de software, mientras el procesador que ejecuta todo ese código permanece completamente ciego a si lo que hace en cada ciclo de reloj es legítimo o forma parte de un ataque. El Informe de Investigaciones de Brechas de Verizon 2026 documenta que la explotación de vulnerabilidades es ya el vector de acceso inicial dominante: el 31% de todas las brechas. Y solo el 26% de las vulnerabilidades críticas identificadas en el dataset de 2025 fueron completamente remediadas ese mismo año. El informe de IBM 2026 añade el dato que cambia el orden de magnitud del problema: 1 de cada 4 brechas maliciosas ya tiene participación de herramientas de IA, con un coste promedio por incidente de 6 millones de dólares. Continúa leyendo «La próxima frontera de la ciberseguridad vive dentro del procesador, y hay una empresa que lleva casi una década trabajando en ello»