Samsung Foundry ha enfrentado recientemente un golpe significativo. Qualcomm, uno de los mayores fabricantes de procesadores móviles, ha decidido confiar exclusivamente en TSMC para la producción de su próximo procesador insignia, el Snapdragon 8 Elite Gen 2. Esta decisión subraya las dificultades de Samsung en el competitivo mercado de fabricación de chips, donde los rendimientos y la confiabilidad son clave.