Hablar con una persona y no con un robot: lo que obliga la ley de atención a la clientela (y lo que aún no)

Para quién es: para cualquiera que haya peleado con un menú telefónico interminable o con un chatbot que no entiende la pregunta. Qué consigues: saber qué empresas están obligadas, qué puedes exigirles exactamente y qué parte de la norma ya se aplica y cuál todavía no. Continúa leyendo «Hablar con una persona y no con un robot: lo que obliga la ley de atención a la clientela (y lo que aún no)»

Character.AI se acoge al Chapter 11 y Disney ofrece 20 millones por parte de sus activos

Character.AI se ha acogido al Chapter 11 de la ley de quiebras estadounidense para vender la compañía bajo supervisión judicial. El primer comprador sobre la mesa es Disney, que ofrece 20 millones de dólares (≈ 17,4 millones de euros) por una licencia sobre parte de su propiedad intelectual. Si el proceso no produce una oferta que mantenga viva la plataforma, el servicio se cerrará.

La empresa lo comunicó el 12 de octubre en su blog, en el post «An Update on Character.ai», donde anuncia el proceso voluntario de Chapter 11. Habla de «importantes vientos en contra legales, regulatorios y operativos» y de que su consejo concluyó que una venta supervisada por el juez es la mejor forma de maximizar el valor.

Es un final llamativo para una startup que en 2024 cerró un acuerdo de licencia con Google valorado en 2.700 millones de dólares. Y la explicación pasa, sobre todo, por los tribunales.

¿Qué significa que Character.AI se acoja al Chapter 11?

Significa que la compañía busca comprador bajo control judicial mientras sigue operando. La plataforma continúa activa, las suscripciones de pago se mantienen sin cambios en la facturación y Character.AI se compromete a avisar con antelación si algo afecta a las funciones de pago.

Según Reuters, en la información publicada por The Star, la solicitud se presentó ante el tribunal de quiebras de Wilmington (Delaware) a nombre de Character Technologies, con activos y pasivos estimados de entre 50 y 100 millones de dólares. Los documentos judiciales citados por Reuters hablan de unas pérdidas de entre 8 y 9 millones de dólares al mes, y la agencia sitúa sus usuarios activos en unos 12 millones.

La venta debería cerrarse entre finales de noviembre y principios de diciembre. El consejero delegado, Colin Adams, lo resumió así en declaraciones recogidas por TechCrunch: la empresa espera que el proceso produzca «una propuesta viable que permita continuar las operaciones». Si no la hay, «la plataforma se cerrará».

Para el usuario, la recomendación práctica es la que da la propia empresa: los datos siguen protegidos bajo la política de privacidad actual y se pueden exportar o borrar desde la aplicación o la web.

¿Qué compra Disney por 20 millones?

Disney no compra la empresa entera, al menos de momento. Es el stalking horse, el primer postor que fija un suelo, y su oferta de 20 millones cubre una licencia no exclusiva y perpetua sobre parte de la propiedad intelectual de Character.AI. Otros interesados pueden superarla.

La relación entre ambas compañías es más estrecha de lo que parece. Karandeep Anand, que fue consejero delegado de Character.AI desde junio de 2025, fichó hace unas semanas por Disney como director de tecnología, y varios ingenieros de la startup se van con él, según Gizmodo. Hace apenas un año, en septiembre de 2025, Disney había enviado a Character.AI un requerimiento para que retirara los chatbots creados por usuarios con sus personajes.

Mi lectura es que Disney no paga por una red social de chatbots en apuros, sino por tecnología y talento a precio de saldo, con una licencia perpetua que le permite usar lo aprendido sin heredar el pasivo legal. La oferta es pequeña frente a lo que Google pagó en 2024, y esa diferencia dice mucho de cuánto ha caído el valor de la empresa.

¿Cómo pasó de un acuerdo de 2.700 millones a la quiebra?

La historia empieza bien. Noam Shazeer y Daniel De Freitas, ingenieros que venían de Google, fundaron Character.AI en 2021. En agosto de 2024, Google cerró un acuerdo de 2.700 millones de dólares (≈ 2.350 millones de euros) para licenciar sus modelos y volvió a contratar a los dos fundadores, según TechCrunch. En wwwhatsnew contamos entonces cómo Google fichó a Noam Shazeer para codirigir sus modelos de IA. Tras aquel acuerdo, la startup dejó de entrenar modelos fundacionales propios y se centró en crecer como producto.

El problema llegó por otro lado. Megan Garcia demandó a la empresa y a Google tras el suicidio de su hijo de 14 años, Sewell Setzer III, en febrero de 2024; la demanda describía su relación con un chatbot como «emocional y sexualmente abusiva». Siguieron otras demandas de familias en Colorado, Nueva York y Texas, una historia que ya seguíamos cuando Character.AI se enfrentó a una nueva demanda por mensajes dañinos a adolescentes.

En enero de 2026, Character.AI y Google acordaron cerrar esas demandas, según informó AP. Los términos no se han hecho públicos y, según Reuters, los acuerdos preliminares en cinco demandas aún no se han cerrado ni pagado. A eso se suman demandas de estados como Kentucky y Pensilvania, y la empresa aspira a usar la quiebra para resolver todas sus reclamaciones legales a la vez.

Las medidas para menores llegaron tarde

En octubre de 2025, Character.AI anunció que eliminaría el chat abierto para menores de 18 años antes del 25 de noviembre de 2025, con un límite de dos horas diarias durante la transición y nuevos sistemas de verificación de edad. Mi lectura es que la decisión tenía sentido, pero dejó fuera a una parte del público de un producto que vivía del tiempo de uso.

Mi postura es que Character.AI es el primer gran aviso de que el modelo de negocio del «compañero de IA» no se sostiene si el producto premia el enganche emocional y la seguridad llega después. La propia empresa cita los problemas legales y regulatorios entre las causas, y las cifras lo respaldan: pérdidas de millones al mes, demandas de familias y de estados, y una oferta de 20 millones donde Google puso 2.700.

La pregunta que queda abierta es quién heredará esa responsabilidad. Si Disney u otro comprador se quedan con la tecnología sin el pasivo, el sector aprenderá que el riesgo se puede liquidar en un juzgado de Delaware. Y eso sería una mala lección para todas las aplicaciones que hoy compiten por ser el amigo digital de alguien.

Cuando los chatbots “interpretan” identidades: el problema de los estereotipos sobreactuados

Cada vez más aplicaciones incorporan chatbots que no solo responden preguntas, sino que simulan ser alguien: una persona joven o mayor, de un país concreto, con un oficio específico, con un origen étnico determinado o en una situación familiar particular. La promesa es intuitiva: si el asistente “se parece” a ti, quizá te resulte más cómodo pedirle ayuda, contarle algo personal o aprender con él. Es parecido a elegir un profesor particular; solemos sentirnos más seguros cuando percibimos cercanía.

El problema aparece cuando esa cercanía es un disfraz hecho de tópicos. Un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania, en su College of Information Sciences and Technology, sostiene que muchos sistemas actuales no están representando bien a personas de determinados grupos sociodemográficos. No es que fallen por falta de fluidez: al contrario, suelen sonar convincentes. La crítica es más incómoda: los modelos tienden a apoyarse en estereotipos superficiales y a enfatizar “marcadores culturales” de forma exagerada, como si la identidad fuera un paquete de etiquetas que hay que mencionar para “sonar auténtico”. La investigación se presentó en AAAI 2026 (en una pista dedicada a alineamiento de IA) y el artículo está disponible como preprint en arXiv, con autoría liderada por Shomir Wilson y Sarah Rajtmajer, entre otros. Continúa leyendo «Cuando los chatbots “interpretan” identidades: el problema de los estereotipos sobreactuados»

Cuando el chatbot deja de ser “herramienta” y empieza a influir: lo que revela el estudio de Anthropic sobre usuarios intensivos

El debate sobre los asistentes de inteligencia artificial suele moverse entre dos extremos: o son simples “autocompletadores” útiles, o son oráculos capaces de guiarnos en cualquier dilema. Un trabajo reciente de Anthropic propone una mirada mucho más incómoda y, por eso, más interesante: cuando alguien usa de forma intensa un chatbot, especialmente para decisiones personales o emocionales, la conversación puede convertirse en un carril que empuja sus creencias, valores o acciones.

El estudio se apoya en un análisis a gran escala de conversaciones anonimizadas —alrededor de 1,5 millones— mantenidas con Claude. El objetivo no era medir “si la IA acierta” en una respuesta concreta, sino detectar patrones repetidos de interacción que, con el tiempo, podrían socavar el juicio del usuario o desplazar su forma de interpretar la realidad. La investigación se presenta en un paper académico titulado Who’s in Charge? Disempowerment Patterns in Real-World LLM Usage y se acompaña de una entrada explicativa en el blog de la compañía, según recoge Gadgets 360. Continúa leyendo «Cuando el chatbot deja de ser “herramienta” y empieza a influir: lo que revela el estudio de Anthropic sobre usuarios intensivos»

Antropomorfismo en la era algorítmica: cuando la inteligencia artificial se convierte en vínculo emocional

La presencia de la inteligencia artificial generativa en aplicaciones cotidianas ha cambiado la forma en que muchas personas se relacionan con la tecnología. Lo que comenzó como asistentes para responder preguntas o automatizar tareas ha evolucionado hacia sistemas que conversan, recuerdan, validan emociones y simulan compañía. Este giro ha abierto la puerta a vínculos emocionales profundos entre humanos y agentes algorítmicos, un terreno que ya no pertenece a la ciencia ficción, sino a la vida diaria de millones de usuarios.

Desde la psicología social se explica parte de este fenómeno por la tendencia humana a proyectar intenciones y sentimientos en cualquier entidad que muestre señales sociales reconocibles. Investigaciones clásicas como las de Joseph Weizenbaum con ELIZA ya advertían de esta inclinación. La diferencia actual es que los modelos de lenguaje modernos generan respuestas flexibles, contextuales y emocionalmente afinadas, lo que intensifica la sensación de estar ante alguien que “entiende”. Continúa leyendo «Antropomorfismo en la era algorítmica: cuando la inteligencia artificial se convierte en vínculo emocional»

Los versos que abren jaulas: cómo la poesía está desafiando la seguridad de los chatbots de IA

En un reciente estudio liderado por investigadores del Icaro Lab, vinculado a la Universidad de La Sapienza en Roma y la empresa DexAI, se descubrió que la poesía puede ser una herramienta eficaz para esquivar los filtros de seguridad de los chatbots de inteligencia artificial. Aunque parezca extraño, los sistemas diseñados para evitar la generación de contenido peligroso o prohibido pueden ser engañados si las peticiones se presentan en forma de poema.

Este hallazgo inquietante sugiere que los modelos de lenguaje más avanzados, como los desarrollados por OpenAI, Google, Meta, Anthropic o xAI, todavía tienen vulnerabilidades profundas en su arquitectura de seguridad. En concreto, los investigadores demostraron que no hace falta ser un experto en código o ciberseguridad para lograr que una IA diga lo que no debería: bastaría con una buena dosis de creatividad literaria. Continúa leyendo «Los versos que abren jaulas: cómo la poesía está desafiando la seguridad de los chatbots de IA»

La carrera por una IA más humana: HumaneBench pone a prueba la empatía de los chatbots

Los avances en inteligencia artificial conversacional han traído consigo modelos cada vez más sofisticados, capaces de mantener charlas fluidas y responder preguntas con una precisión sorprendente. Pero en medio de esta euforia tecnológica, ha surgido una preocupación clave: ¿están estos modelos diseñados para proteger nuestro bienestar emocional o solo para mantenernos enganchados? Continúa leyendo «La carrera por una IA más humana: HumaneBench pone a prueba la empatía de los chatbots»

La inteligencia artificial bajo la lupa: así se mide si cuida o daña el bienestar humano

Las conversaciones con chatbots de inteligencia artificial pueden ser tan envolventes como una charla con un amigo comprensivo. Sin embargo, lo que a simple vista parece apoyo emocional, puede ocultar patrones que fomentan la dependencia, el aislamiento y hasta la autolesión. Frente a este escenario, surgen iniciativas como HumaneBench, un nuevo estándar creado para evaluar si los modelos de IA realmente protegen el bienestar humano o simplemente buscan maximizar la interacción a cualquier costo.

El desarrollo de este benchmark corre por cuenta de Building Humane Technology, una organización formada por desarrolladores, ingenieros e investigadores comprometidos con un diseño tecnológico “humano”. Inspirados por el modelo de certificaciones ecológicas, buscan establecer un sistema que permita identificar productos de IA alineados con principios de salud psicológica, privacidad, dignidad y empoderamiento. Continúa leyendo «La inteligencia artificial bajo la lupa: así se mide si cuida o daña el bienestar humano»

Character.AI limita el acceso a adolescentes: un giro hacia la seguridad en la IA conversacional

Character.AI, una de las plataformas de inteligencia artificial conversacional más populares del momento, ha decidido restringir el acceso a sus chatbots a los usuarios menores de 18 años. Esta decisión llega en un contexto de creciente presión por parte de autoridades regulatorias, expertos del sector y familias preocupadas por el impacto de estas tecnologías en los adolescentes.

La medida entrará en vigor el 25 de noviembre de 2025 y supone un cambio significativo en la forma en que la plataforma interactúa con sus usuarios jóvenes. Hasta esa fecha, los menores de edad podrán utilizar la aplicación solo durante un máximo de dos horas al día, una cifra que la empresa planea reducir progresivamente. Además, se les animará a usar los bots con fines creativos, como generar ideas para videos o contenido multimedia, y no para establecer vínculos emocionales o de compañía. Continúa leyendo «Character.AI limita el acceso a adolescentes: un giro hacia la seguridad en la IA conversacional»

ChatGPT se despide de WhatsApp: por qué Meta ha cerrado la puerta a los chatbots externos

A partir del 15 de enero de 2026, ChatGPT dejará de estar disponible en WhatsApp, según ha confirmado OpenAI. Este anuncio marca un giro importante en la relación entre las plataformas de mensajería y los chatbots de inteligencia artificial. La razón oficial es un cambio en los términos de uso de la API empresarial de WhatsApp, que ahora prohíbe expresamente el uso de bots de propósito general.

Este cambio no afecta solo a ChatGPT. Otros asistentes conversacionales como Luzia o Perplexity también dejarán de funcionar en la aplicación. En todos los casos, los usuarios tienen hasta mediados de enero para buscar alternativas si desean seguir utilizando inteligencia artificial en sus conversaciones cotidianas. Continúa leyendo «ChatGPT se despide de WhatsApp: por qué Meta ha cerrado la puerta a los chatbots externos»