En enero de 2026, Steve McMillan, CEO de Teradata, envió un correo interno a los 5.100 empleados de la empresa con un mensaje directo: no esperen aumentos salariales este año. La razón no era un año difícil en las cuentas, ni una desaceleración del negocio. Era que cada dólar disponible tiene que ir a la inversión en IA. Lo cuenta Xataka citando Business Insider.
Teradata es una empresa de software analítico y bases de datos con sede en San Diego, un nombre menos conocido que Oracle o Snowflake pero con presencia relevante en grandes corporaciones. Su objetivo declarado para 2026 era «ganar en el mercado con IA», lo que requería —según McMillan— aumentar la inversión en talento especializado y herramientas de IA. El problema es que esa inversión sale de algún sitio, y lo que salió fue la partida de revisiones salariales generales.
La lógica que aterra: la IA como razón para no subir sueldos
El caso Teradata no es aislado. Xataka sitúa en contexto el patrón más amplio: en 2026, el sector tecnológico ha roto la lógica tradicional de los aumentos salariales. Hasta hace dos años, la progresión era predecible: más años de experiencia, más responsabilidad, más sueldo. En 2026, ese baremo se ha fracturado.
Lo que determina el sueldo no es tanto la antigüedad o la categoría como la empresa para la que trabajas y cuánto es la IA el centro de su negocio. Los ingenieros de IA tienen salarios que nunca habrían alcanzado con la escala tradicional; los perfiles que no toquen la IA están estancados o peor.
Los datos españoles son reveladores. Una empresa como Factorial ha renombrado todos sus roles de ingeniería añadiendo «AI» al título —Junior AI Engineer, AI Engineer, Senior AI Engineer— con incrementos salariales asociados. En el polo opuesto, muchas empresas congelan los sueldos citando la misma razón que Teradata: el presupuesto va a la inversión en IA.
El efecto de sustitución tiene un dato concreto: en lo que va de año, se calcula que 92.000 empleados tech han perdido su puesto con la IA como justificación explícita o implícita. No todos son despidos directamente atribuibles a automatización; muchos corresponden a reorganizaciones que priorizan perfiles de IA sobre perfiles tradicionales.
La otra cara: quienes sí ganan más gracias a la IA
La historia tiene dos caras, y la segunda es real. Los perfiles que trabajan directamente en IA —ingenieros de modelos, especialistas en datos, arquitectos de IA— están entre los mejor pagados del sector tech, con rangos salariales en España de 80.000-200.000 euros para niveles senior. La demanda supera con creces la oferta en ese segmento, y las empresas pagan la prima correspondiente.
Lo que Teradata está haciendo, en ese marco, es una redistribución interna: congelar los sueldos del grueso de la plantilla para financiar las posiciones de IA que necesita para competir. Desde la perspectiva del CEO, es una decisión racional dado el contexto de mercado. Desde la perspectiva del empleado que no trabaja en IA y ve congelado su sueldo mientras la inflación erosiona su poder adquisitivo, es una transferencia de renta de los trabajadores establecidos hacia la capacidad de IA de la empresa.
La pregunta que el caso Teradata plantea y que pocas empresas responden de forma honesta es: si la IA aumenta la productividad de la empresa, ¿quién captura ese beneficio? La respuesta en 2026 parece ser consistente: los accionistas, los altos directivos con bonus variables, y los nuevos especialistas en IA. El empleado estándar de una empresa tech en 2026 está en el mismo lado que el empleado estándar de una fábrica automatizada: produce más para la empresa y cobra lo mismo.
Mi valoración
Lo que más me convence de la transparencia de McMillan es que al menos es honesto. Muchas empresas hacen exactamente lo mismo que Teradata pero sin decirlo: congelan los sueldos y atribuyen la decisión a «condiciones del mercado» o «presiones macroeconómicas». Decir abiertamente «el dinero va a la IA» es más respetable, aunque no más agradable para los empleados.
Lo que más me preocupa es el horizonte de dos años. Si la IA genera las ganancias de productividad que Teradata espera, ¿cuándo se traduce eso en revisiones salariales para la plantilla? La historia de las transformaciones tecnológicas anteriores —automatización de fábricas, offshoring, ERP— sugiere que los beneficios de productividad raramente vuelven a los trabajadores de forma proporcional.
Lo más estructuralmente significativo es que esto está pasando en una empresa de software, no en manufactura. Si la promesa de la IA como herramienta que «augmenta» el trabajo humano en lugar de reemplazarlo fuera cierta, esperaríamos ver a los empleados de empresas como Teradata produciendo más y siendo compensados por ello. Lo que vemos es que producen más (o se espera que produzcan más) y cobran lo mismo. La pregunta a 12 meses es si algún sindicato tech de EE.UU. o Europa convierte explícitamente la inversión en IA como sustitución del crecimiento salarial en un punto de conflicto laboral. Mi predicción: sí, lo veremos en alguna negociación colectiva antes de que acabe 2026.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Teradata y por qué importa su decisión?
Teradata es una empresa de software de análisis de datos y bases de datos en la nube fundada en 1979, con 5.100 empleados y clientes en grandes corporaciones financieras, de telecomunicaciones y retail. No es una startup; es una empresa madura del sector tech, lo que hace que su decisión de congelar sueldos por inversión en IA sea más significativa que si viniera de una startup.
¿Es legal en España congelar sueldos sin negociar con los trabajadores?
En España, las revisiones salariales en empresas con convenio colectivo están reguladas por ese convenio y no pueden ser unilateralmente eliminadas por la empresa si el convenio las garantiza. En empresas sin convenio específico o con convenios que no garantizan revisiones automáticas, la empresa tiene más margen para no realizar aumentos en un año determinado, siempre que no haya compromisos contractuales individuales.
¿Teradata va a despedir empleados para contratar especialistas en IA?
No hay información de que Teradata haya anunciado despidos masivos ligados específicamente a la inversión en IA. La decisión anunciada es de congelación salarial, no de reducción de plantilla. Sin embargo, el patrón general del sector en 2026 incluye ambas acciones en empresas diferentes.
