Google ha firmado un acuerdo de servicios en la nube con SpaceX valorado en 920 millones de dólares mensuales. Lo revela una enmienda al formulario S-1 que SpaceX presentó ante la SEC este 5 de junio, a una semana de su debut esperado en Nasdaq bajo el ticker SPCX. Lo cubre hoy TechCrunch con el texto del filing.
El contrato cubre el acceso a 110.000 GPUs NVIDIA, CPUs, memoria y componentes relacionados desde octubre de 2026 hasta junio de 2029. A lo largo de esos 33 meses, y asumiendo que no hay rescisión anticipada, Google abonaría aproximadamente 30.360 millones de dólares a SpaceX. Para contextualizar: eso es prácticamente la capitalización bursátil de Twitter/X en el momento de su adquisición por Musk en 2022.
El acuerdo se suma al anunciado semanas antes con Anthropic, que paga 1.250 millones de dólares mensuales por la totalidad del superclúster Colossus 1. Con Google como segundo cliente confirmado, SpaceX consolida su posición como proveedor de infraestructura de cómputo para la carrera global de IA.
¿Por qué Google alquila GPUs a SpaceX en lugar de usar las suyas?
La respuesta a esta pregunta es la que hace el acuerdo verdaderamente interesante. Google tiene centros de datos propios, sus propias TPUs y acceso prioritario al hardware de Nvidia a través de sus contratos directos. Aun así, firma un contrato de casi 1.000 millones mensuales con SpaceX.
El motivo más probable es la escala de demanda. Los modelos Gemini y la infraestructura de Google Cloud para IA generativa requieren un nivel de cómputo que los centros de datos propios no pueden absorber con suficiente velocidad de despliegue. La compra de GPUs directamente a Nvidia tiene cuellos de botella en tiempo de entrega —los chips más avanzados pueden tardar meses en llegar— mientras que alquilar capacidad ya instalada es inmediato.
SpaceX no dice explícitamente qué instalación usará Google. La empresa tiene los centros de datos Colossus 1 (donde Anthropic tiene exclusividad) y Colossus 2 en Memphis, Tennessee. El CEO Elon Musk ha sugerido que reserva Colossus 2 para las cargas de trabajo de xAI/Grok, pero la SEC filing no especifica la ubicación.
El acuerdo incluye una cláusula de salida bilateral activable con 90 días de preaviso tras el 31 de diciembre de 2026. Si SpaceX no entrega los 110.000 GPUs antes del 30 de septiembre, Google puede rescindir de inmediato con un período de gracia de un mes, o aceptar el número disponible con reducción proporcional del pago.
La lógica del IPO: SpaceX llega a bolsa con los contratos ya en la mano
El timing es intencionado. SpaceX presentó este filing una semana antes de que sus acciones empiecen a cotizar en Nasdaq, donde la compañía busca recaudar alrededor de 75.000 millones de dólares a una valoración de 1,75 billones de dólares —el IPO más grande de la historia de los mercados financieros.
Tener contratos firmados con Google y Anthropic por más de 2.170 millones de dólares mensuales combinados —más de 26.000 millones de dólares anuales— es el argumento de valoración más potente posible para los inversores institucionales. La narrativa de SpaceX como empresa espacial se ha transformado en la narrativa de SpaceX como empresa de infraestructura de IA.
SpaceX llevaba meses moviendo fichas en este tablero: la adquisición de xAI y sus centros de datos en Memphis, la acumulación de capacidad de GPU por encima de sus necesidades propias de Grok, y ahora los contratos con los dos mayores laboratorios de IA ajenos a Musk. Es una jugada de plataforma clásica: construyes la infraestructura, te conviertes en el cuello de botella, cobras a todos los que pasan por él.
La paradoja es que Google invierte en Anthropic —su participación post-IPO de SpaceX podría valer más de 100.000 millones— y ahora Anthropic paga a SpaceX, y Google también paga a SpaceX. El entramado de relaciones cruzadas entre SpaceX, xAI y los grandes players de IA que veíamos formarse a principios de 2026 ha terminado convirtiéndose en un oligopolio de infraestructura con Musk en el centro.
Mi valoración
Lo que más me convence es la elegancia de la posición de Musk. En el espacio de doce meses ha convertido los centros de datos que construyó para xAI/Grok en el activo más rentable del conglomerado, con clientes que incluyen a dos de sus principales competidores ideológicos en IA. Eso es capitalismo de alto nivel independientemente de lo que pienses del resto de su agenda.
Lo que más me preocupa es la concentración. Que Google y Anthropic dependan de la infraestructura de Musk para una parte significativa de su cómputo crea una asimetría de poder que ningún regulador de competencia ha analizado todavía. Las cláusulas de salida existen, pero reemplazar 110.000 GPUs instaladas y operativas no es una tarea de semanas.
Lo más estructuralmente significativo es que SpaceX ha demostrado que la carrera de IA no la ganan necesariamente quienes construyen los mejores modelos, sino quienes controlan la fontanería sobre la que corren esos modelos. La pregunta a 12 meses es si Amazon, Microsoft Azure o algún actor soberano europeo consigue ofrecer una alternativa de infraestructura comparable sin las dependencias geopolíticas que implica la conexión Musk-SpaceX. Mi predicción: la cláusula de 90 días de Google es el primer síntoma de que esa búsqueda ya está en marcha.
Preguntas frecuentes
¿Por qué SpaceX tiene centros de datos de IA si es una empresa de cohetes y satélites?
SpaceX absorbió a xAI —la empresa de IA de Elon Musk que desarrolla el modelo Grok— y con ella los superclústeres de GPUs que xAI había construido en Memphis, Tennessee. Lo que empezó como infraestructura para los propios modelos de Musk se convirtió en capacidad excedente que SpaceX puede arrendar a terceros, generando ingresos que compensan el enorme coste de construcción de esos centros de datos.
¿Qué GPUs están incluidas en el acuerdo con Google?
El filing de la SEC menciona aproximadamente 110.000 unidades de NVIDIA GPUs sin especificar el modelo exacto. El acuerdo con Anthropic, anunciado antes, incluía chips GB200 de nueva generación en el clúster Colossus 2. Para el acuerdo con Google, SpaceX no ha especificado la ubicación ni la generación exacta del hardware.
¿Puede Google cancelar el contrato si SpaceX no cumple con la entrega?
Sí. Si SpaceX no entrega acceso a los 110.000 GPUs comprometidos antes del 30 de septiembre de 2026, Google puede cancelar el contrato inmediatamente después de un período de gracia de un mes. Además, ambas partes pueden rescindir con 90 días de aviso después del 31 de diciembre de 2026.
