Uber quiere convertir a sus conductores en una red de sensores para el coche autónomo

Publicado el

Interior de coche con pantalla mostrando Google Meet en CarPlay botón Join y cámara desactivada para reuniones de audio desde el coche sin vídeo compatible con Android Auto

Uber tiene un plan a largo plazo que va bastante más allá de llevar pasajeros de A a B: equipar los coches de sus conductores humanos con sensores para recopilar datos del mundo real para las empresas de vehículos autónomos, y potencialmente para cualquier empresa que entrene modelos de IA sobre escenarios físicos. Lo reveló Praveen Neppalli Naga, CTO de Uber, en el evento StrictlyVC de TechCrunch en San Francisco, el jueves 1 de mayo. Lo publica Connie Loizos en TechCrunch. No es solo una nueva línea de negocio: es la respuesta de Uber a la pregunta que la industria lleva años haciéndose: ¿qué pasa con la plataforma cuando los coches se conduzcan solos?

¿Qué es AV Labs y cómo funciona el plan de Uber?

La versión actual del proyecto se llama AV Labs, lanzado en enero de 2026. Hoy opera con una flota propia pequeña de coches equipados con sensores que Uber gestiona directamente, separada de la red de conductores. No son coches de conductores normales: son vehículos dedicados a la recopilación de datos.

Pero la ambición declarada del CTO es escalar eso a la red completa. Uber tiene millones de conductores en todo el mundo, y si una fracción de esos coches pudiera transformarse en plataformas móviles de recopilación de datos, la escala de lo que Uber podría ofrecer a la industria de vehículos autónomos (AV) superaría ampliamente a cualquier flota propia que una empresa de AV pueda desplegar por sí sola.

El argumento central de Naga es revelador: el cuello de botella para el desarrollo de vehículos autónomos ya no es la tecnología subyacente. «El cuello de botella es el dato», dijo. «Empresas como Waymo necesitan ir a recopilar datos, recoger escenarios diferentes. El problema para todas esas empresas es el acceso a esos datos, porque no tienen el capital para desplegar los coches y recopilar toda esa información».

Uber también está construyendo lo que Naga describió como una «AV cloud»: una biblioteca de datos de sensores etiquetados que las empresas socias pueden consultar y usar para entrenar sus modelos. Los socios también pueden ejecutar sus modelos entrenados en «modo sombra» contra viajes reales de Uber, simulando cómo habría actuado un AV sin poner ningún vehículo en la carretera.


25 empresas socias, 10.000 millones comprometidos y la sombra del pasado

Uber trabaja actualmente con 25 empresas de AV, incluyendo Wayve, que opera en Londres. También ha comprometido hasta 10.000 millones de dólares en inversión directa en robotaxis, según Reuters de abril de 2026. Ha invertido directamente en varias de esas empresas, incluyendo Lucid y Nuro.

El contexto histórico importa. Uber abandonó su propio programa de conducción autónoma hace años, una decisión que el cofundador Travis Kalanick ha calificado públicamente de error grave. En ese momento, la empresa vendió su unidad de vehículos autónomos a Aurora, reconociendo que no tenía la ingeniería de hardware ni el capital para competir con Waymo o Tesla en el desarrollo del AV.

Lo que está construyendo ahora es diferente: no quiere fabricar el coche autónomo, sino ser la capa de datos y distribución sobre la que funcionen todos. Como si hubiera vendido sus propias fábricas de coches pero se hubiera quedado con todas las autopistas.


Por qué importa: Uber quiere ser la capa de datos del sector AV

El movimiento tiene sentido estratégico profundo. Si los vehículos autónomos se generalizan, Uber enfrenta el riesgo de quedar fuera del juego como intermediario: Waymo puede llevar pasajeros directamente, Tesla también, y cualquier fabricante con flota propia puede prescindir de la plataforma.

La respuesta de Uber a ese escenario es convertirse en algo que los propios fabricantes de AV necesitan: datos de calidad, a escala, con cobertura geográfica que ninguno puede igualar por su cuenta. Con millones de conductores activos en cientos de ciudades, Uber tiene acceso a escenarios de conducción que tardarían décadas en replicar con flotas propias.

Hay, sin embargo, varios obstáculos prácticos. Naga lo reconoció abiertamente: antes de llevar sensores a la flota de conductores, hace falta entender los kits de sensores y cómo funcionan, navegar la regulación estado por estado en Estados Unidos para determinar qué puede capturarse legalmente, y definir qué significa «compartir datos» desde una perspectiva legal y contractual con los conductores.

El modelo de negocio tampoco está claro todavía. Naga afirmó que «el objetivo no es ganar dinero con estos datos», queriendo posicionar la iniciativa como democratización de la información. Pero Uber ya ha hecho inversiones de capital en varios de los actores del sector, y la capacidad de ofrecer datos propietarios a escala es un activo de negociación enorme.


Mi valoración

Llevo siguiendo la industria de vehículos autónomos desde los primeros experimentos de Waymo en Phoenix, y la estrategia de Uber me parece la jugada más inteligente que han hecho en años en este espacio.

Lo que más me convence es la lógica de la capa de datos. Nvidia ya se ha posicionado como proveedor transversal del sector con su plataforma Drive Hyperion, pero aporta hardware y software, no datos de situaciones reales en contexto urbano. Uber tiene el activo que Nvidia no puede replicar fácilmente: millones de coches en circulación real, en ciudades reales, con conductores reales que ya están en la carretera.

Lo que más me preocupa es el riesgo de confianza con los conductores. Si Uber empieza a instalar sensores en los coches de sus propios conductores para vender esos datos a terceros, la relación contractual y económica con esos conductores se complica de forma significativa. ¿Cuánto cobran los conductores por aportar sus coches como plataformas de datos? ¿Cómo se gestiona la privacidad de las personas grabadas? Son preguntas que ningún regulador va a dejar sin respuesta.

La pregunta a doce meses es si Uber puede convertir AV Labs en algo operativamente significativo antes de que Tesla y Waymo sigan expandiendo sus flotas de robotaxis a más ciudades. Si para entonces Uber es el proveedor de datos de referencia para todas esas empresas, tiene un negocio completamente nuevo. Si llega tarde, habrá apostado por una capa que nadie necesita.


Preguntas frecuentes

¿Cuántos conductores tiene Uber en todo el mundo?

Uber tiene millones de conductores activos globalmente, aunque la empresa no publica una cifra exacta y actualizada. En 2024 hablaba de varios millones de socios conductores activos en más de 70 países.

¿Qué es AV Labs de Uber?

Es el programa lanzado en enero de 2026 que recopila datos de conducción del mundo real para empresas de vehículos autónomos. Por ahora opera con una flota propia de coches con sensores, pero la visión a largo plazo es extenderlo a la red de conductores de la plataforma.

¿Quién paga a Uber por estos datos?

El modelo de negocio no está completamente definido. Uber ha declarado que no busca monetizar los datos directamente, pero sí hace inversiones de capital en empresas de AV socias. La posesión de datos propietarios a escala también le da ventaja en la negociación de acuerdos de distribución con esas empresas.