Reino Unido va a probar prohibiciones de redes sociales, toques de queda digitales y límites de una hora en 300 adolescentes

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Reino Unido va a probar prohibiciones de redes sociales, toques de queda digitales y límites de una hora en 300 adolescentes

El gobierno del Reino Unido ha anunciado un programa piloto que probará tres intervenciones distintas sobre el uso de redes sociales en 300 adolescentes británicos: prohibición total de las apps más populares, bloqueo nocturno entre las 21:00 y las 07:00, y límite de uso de 60 minutos diarios. Un cuarto grupo no recibirá ninguna restricción y servirá como control. Es el primer ensayo gubernamental a escala real que compara diferentes modelos de restricción antes de legislar.

El piloto se lanza en paralelo a una consulta pública sobre si el Reino Unido debería seguir el ejemplo de Australia, que desde diciembre de 2025 prohíbe por ley el acceso a redes sociales a menores de 16 años. Francia, España e Indonesia están considerando medidas similares. La consulta británica, que ya ha recibido casi 30.000 respuestas, permanecerá abierta hasta el 26 de mayo.

La secretaria de Tecnología, Liz Kendall, fue directa: «Se trata de probar diferentes opciones en el mundo real. Estos pilotos nos darán la evidencia que necesitamos para dar los siguientes pasos, informados por las experiencias de las propias familias.»

Tres modelos, un objetivo

Los 300 adolescentes se dividirán en cuatro grupos. El grupo de prohibición total desactivará completamente las apps sociales más populares, simulando el efecto de una prohibición al estilo australiano. El grupo de toque de queda digital tendrá las apps bloqueadas entre las 21:00 y las 07:00. El grupo de límite de tiempo podrá usar las apps un máximo de 60 minutos al día. El grupo de control mantendrá el acceso normal.

Los participantes y sus familias serán entrevistados antes y después del piloto para evaluar el impacto en vida familiar, sueño y rendimiento escolar. El gobierno también preguntará sobre los desafíos prácticos: la capacidad de configurar controles parentales y, críticamente, «los workarounds que los adolescentes puedan encontrar para esquivarlos». Esa última pregunta es la más honesta del diseño: no asume que las restricciones funcionarán, sino que quiere medir cuánto tardan los adolescentes en saltárselas.

El piloto se complementará con lo que el gobierno describe como «el primer gran ensayo científico del mundo sobre los efectos de reducir el uso de redes sociales entre adolescentes». Financiado por el Wellcome Trust, el estudio reclutará 4.000 estudiantes de 12 a 15 años de diez escuelas secundarias de Bradford y evaluará el impacto en sueño, niveles de ansiedad, interacciones sociales, absentismo y bullying. Lo dirigirán el Bradford Institute for Health Research y la profesora Amy Orben de la Universidad de Cambridge.

El debate que divide a los expertos

No todos están convencidos de que prohibir sea la respuesta. Algunos expertos advierten que las restricciones pueden ser fácilmente eludidas o empujar a los menores a rincones más oscuros de internet. Otros argumentan que las empresas tecnológicas deberían hacer sus plataformas más seguras, no simplemente ser prohibidas para menores.

Rani Govender, de la NSPCC (la principal organización británica de protección infantil), lo expresó con claridad: el gobierno debe estar preparado para «acciones decisivas» cuando terminen el piloto y la consulta. «Esto debe incluir garantizar que las empresas tecnológicas integren la seguridad en cada dispositivo, plataforma y herramienta de IA para que los niños no vean contenido dañino o ilegal.» Y añadió un ultimátum: «Si no se cumple esto, una prohibición de redes sociales para menores de 16 sería mejor que el status quo.»

La Molly Rose Foundation —creada tras la muerte de Molly Russell, una adolescente británica cuyo suicidio se vinculó a contenido de autolesión en Instagram— calificó de «completamente correcto» que el gobierno consulte antes de «apresurarse a implementar» prohibiciones que pueden no funcionar como se pretende.

Mi valoración: lo que hace el Reino Unido es lo que deberían hacer todos los gobiernos antes de legislar sobre tecnología: probar en el mundo real. La mayoría de leyes sobre redes sociales y menores se basan en intuiciones, anécdotas y presión política. Este piloto generará datos reales sobre qué funciona (prohibición total, toque de queda, límites de tiempo) y qué no. El detalle más revelador es que el propio gobierno quiere medir cómo los adolescentes esquivan las restricciones. Saben que lo harán. La pregunta no es si lo hacen, sino cuánto afecta eso a la efectividad de cada modelo.

El estudio de 4.000 estudiantes en Bradford será aún más valioso a largo plazo. La profesora Orben señaló algo que rara vez se dice en voz alta: actualmente no hay datos de calidad sobre qué impacto real tienen las redes sociales en los menores ni qué diferencia hace restringirlas. Legislamos sobre lo que creemos, no sobre lo que sabemos. Este estudio pretende cambiar eso. Y en un debate donde la adicción a las redes sociales se ha convertido en un tema central de salud pública, tener evidencia empírica antes de legislar es un lujo que pocos países se toman en serio.

Preguntas frecuentes

¿Qué va a probar el Reino Unido? Tres modelos de restricción de redes sociales en 300 adolescentes: prohibición total, bloqueo nocturno (21:00-07:00), y límite de 60 minutos diarios, más un grupo de control.

¿El Reino Unido va a prohibir las redes sociales para menores? Aún no. Hay una consulta pública abierta hasta mayo de 2026. El piloto generará datos para informar la decisión.

¿Funcionó la prohibición en Australia? Tres meses después de entrar en vigor, los resultados son mixtos. BBC informó que adolescentes australianos describen impactos variados en sus vidas.