Pearl Abyss, el desarrollador del RPG de mundo abierto Crimson Desert, ha pedido disculpas públicas después de que jugadores descubrieran arte generado por inteligencia artificial en el juego recién lanzado. Las imágenes —pinturas decorativas dentro del mundo del juego— mostraban los fallos característicos de la generación por IA: caras borrosas, anatomías imposibles, figuras con rasgos repetidos y estereotipos visuales sin sentido. Algunos jugadores señalaron incluso elementos antisemitas en los rasgos faciales repetitivos de las figuras generadas, un patrón conocido en modelos de imagen entrenados con datos sesgados.
Pearl Abyss reconoció que durante el desarrollo se usaron «herramientas experimentales de IA generativa» para crear props 2D que ayudaran a «explorar rápidamente el tono y la atmósfera en las fases iniciales de producción». La intención era reemplazar esos placeholders antes del lanzamiento. No ocurrió. «Tras los informes de nuestra comunidad, hemos identificado que algunos de estos assets fueron incluidos involuntariamente en la versión final. Esto no cumple con nuestros estándares internos y asumimos toda la responsabilidad.»
El patrón que se repite en la industria
Crimson Desert no es el primer caso. Ubisoft usó arte de IA en Sandfall y dio una explicación casi idéntica («placeholder de desarrollo»). Larian Studios (Baldur’s Gate 3, Divinity) defendió inicialmente el uso de IA para conceptos tempranos y después juró no usarla más. En cada caso, la secuencia es la misma: el estudio usa IA generativa durante el desarrollo, no lo comunica, los jugadores lo descubren tras el lanzamiento, y la empresa se disculpa prometiendo retirar el contenido.
Lo que hace este caso particularmente irritante para la comunidad es que Crimson Desert se vende precisamente por sus gráficos de altísima fidelidad. Es un juego donde la dirección artística es parte central de la propuesta de valor. Encontrar pinturas generadas por IA —con sus caras derretidas y cuerpos imposibles— dentro de un mundo que por lo demás luce espectacular es como descubrir que un restaurante con estrella Michelin sirve postre de máquina expendedora.
Pearl Abyss ha actualizado la página de Steam del juego con una nota de divulgación de IA y promete una «auditoría completa de todos los assets del juego» con parches de reemplazo próximamente. También se compromete a «revisar y fortalecer sus procesos internos para asegurar mayor transparencia».
Mi valoración: la respuesta de Pearl Abyss es adecuada pero tardía. No debería haber sido necesario que los jugadores detectaran el problema. Un juego que lleva más de cinco años en desarrollo y emplea a un equipo artístico enorme tiene tiempo de sobra para que un artista humano pinte unas cuantas decenas de cuadros medievales. El uso de IA generativa como placeholder es comprensible; que esos placeholders lleguen a la versión final no lo es. Y la falta de transparencia previa es el patrón más preocupante: Pearl Abyss no informó del uso de IA hasta que le pillaron. La industria necesita estándares de divulgación proactivos, no reactivos. Mientras tanto, Crimson Desert alcanzó un pico de 248.530 jugadores simultáneos. La controversia no ha frenado las ventas, pero sí ha dañado la confianza.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de arte IA encontraron en Crimson Desert? Pinturas decorativas 2D dentro del mundo del juego con fallos típicos de generación por IA: caras borrosas, anatomías imposibles y rasgos estereotipados repetitivos.
¿Pearl Abyss lo ha reconocido? Sí. Admitió que usó «herramientas experimentales de IA generativa» como placeholders que debían ser reemplazados pero no lo fueron antes del lanzamiento.
¿Van a eliminarlo? Sí. Prometen una auditoría completa y reemplazo en parches futuros.
