El fiscal general de Florida solicita una injunción de emergencia que obligaría a OpenAI a detener sus lanzamientos sin supervisión externa y bloquearía ChatGPT a los menores del estado
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, presentó esta mañana una moción de injunción temporal en el Tribunal de Circuito del Condado de Highlands para frenar a OpenAI en varios frentes a la vez: parar el desarrollo de nuevos modelos sin salvaguardas independientes, prohibir a los menores del estado acceder a ChatGPT, y obligar al chatbot a dejar de fingir ser humano. La moción es la pieza más agresiva del juicio que Florida inició en junio contra OpenAI y Sam Altman.
La frase que resume el expediente en tres órdenes directas la dio Uthmeier en vídeo: «Deja de llamarla segura. Deja de fingir que es humana. Deja de vendérsela a los niños.»
¿Qué pide exactamente Florida y qué fundamento legal tiene?
La moción enumera cinco peticiones concretas al tribunal. Primera: que OpenAI no pueda lanzar nuevos modelos de IA sin salvaguardas técnicas independientes que los supervisen. Segunda: que los menores de Florida queden excluidos del acceso a ChatGPT. Tercera: que OpenAI deje de recopilar datos de menores de 13 años sin consentimiento parental verificado. Cuarta: que ChatGPT deje de usar lenguaje en primera persona y prolongar conversaciones artificialmente para mantener el engagement. Quinta: que OpenAI no pueda seguir afirmando que ChatGPT es seguro, fiable o preciso sin respaldo empírico independiente.
El argumento más ingenioso de la moción no está en los hechos sino en el uso de las propias palabras de OpenAI contra la empresa. El escrito cita textualmente las declaraciones públicas de Altman pidiendo que los gobiernos regulen la IA y frenen su desarrollo. «Es una petición inusual de injunción en la que los propios demandados la han respaldado públicamente», reza la moción. «Si Sam Altman dijo en serio lo de frenar, puede unirse a nuestra petición al tribunal.» Florida usa las llamadas a la regulación de OpenAI como prueba de que la empresa reconoce implícitamente los riesgos que niega en su comunicación comercial.
El historial de incidentes en los que los modelos de OpenAI mintieron o incumplieron instrucciones ya quedó documentado en septiembre, y la moción lo incorpora como evidencia. También cita el ataque al repositorio de Hugging Face en julio, un ataque posterior al servicio de paquetes RubyGems, intentos de acceso a webs del gobierno de EE.UU., el acceso al portal de estadísticas Medicare de Australia, y un informe de Axios que documentaba decenas de miles de incidentes bajo investigación en OpenAI y Anthropic.
Un juez federal ya había rechazado el intento de OpenAI de llevar el caso a un tribunal federal este mes, devolviendo el expediente a la jurisdicción estatal donde Florida lo presentó originalmente.
¿Por qué la petición de parar los «atributos humanos» es la más novedosa?
De todas las peticiones de la moción, la que afecta al comportamiento conversacional de ChatGPT es la que abre un camino legal más inédito. Florida quiere que el tribunal prohíba a ChatGPT usar lenguaje en primera persona de forma que lleve a los usuarios —especialmente a menores— a percibir que están hablando con un humano, y que el sistema deje de alargar deliberadamente las conversaciones para maximizar el tiempo de uso.
Esto no es un argumento de privacidad ni de seguridad técnica en sentido estricto: es un argumento sobre diseño manipulador. Si un tribunal lo acepta, estaríamos ante el primer precedente judicial en EE.UU. que obligue a un chatbot a modificar su personalidad por mandato legal. El debate sobre los límites del comportamiento persuasivo de los sistemas de IA lleva meses calentándose, pero hasta ahora permanecía en el plano de la política, no del derecho procesal.
Esta línea de argumento tiene precedentes en otras industrias. Los reguladores de telecomunicaciones llevan décadas limitando las prácticas de «dark patterns» en contratos de larga duración —las cláusulas en letra pequeña, las cancelaciones deliberadamente difíciles— bajo el argumento de que el diseño puede ser tan manipulador como el engaño directo. Florida está aplicando esa misma lógica al diseño conversacional de ChatGPT: si el sistema está diseñado para que el usuario no quiera irse, y ese diseño afecta desproporcionadamente a menores, hay un argumento de protección al consumidor que va más allá de la privacidad o la veracidad.
¿Cuál es la respuesta de OpenAI y qué probabilidad tiene la injunción de prosperar?
El portavoz de OpenAI, Drew Pusateri, respondió con la posición habitual de la empresa: las reglas deben aplicarse a toda la industria, no solo a OpenAI. La empresa dice estar dispuesta a trabajar con Florida y otros estados en legislación de alcance sectorial y criticó que la moción apunte a una empresa en particular en lugar de establecer un marco general. No comentó los hechos concretos ni las evidencias citadas en la moción.
Una injunción temporal tiene estándares propios: el tribunal evaluará si Florida puede demostrar probabilidad de éxito en el fondo del caso, si existe un daño irreparable que justifique la urgencia, y si el balance de perjuicios favorece la medida cautelar. Los estándares son distintos —y en principio más difíciles de cumplir— que un recurso de urgencia al uso, pero la cantidad de evidencia documental que ha acumulado Florida en tres meses de juicio no es desdeñable.
El desenlace de esta moción marcará cuánta latitud tienen los estados norteamericanos para limitar operativamente a las grandes plataformas de IA antes de que exista regulación federal. OpenAI apostó a que un tribunal federal sería más favorable a sus argumentos. La devolución del caso al tribunal estatal sugiere que esa apuesta no salió bien.
La paradoja que señala el propio Uthmeier es difícil de ignorar: la empresa que más ha pedido ser regulada está peleando en los tribunales para que nadie la regule primero. Eso dice más de la coherencia interna de OpenAI que cualquier comunicado de prensa. Y en un estado con 22 millones de personas y un fiscal general dispuesto a ir a juicio, ignorar la paradoja tiene consecuencias concretas.
