El Maneuver Battle Lab (MBL) del Ejército de EEUU completó en agosto una evaluación de dos semanas de sistemas de drones con cable —Tethered Unmanned Aerial Systems (Te-UAS)— montados sobre el Infantry Squad Vehicle-Utility (ISV-U), el vehículo ligero de transporte de infantes de cinco plazas que el Ejército usa para misiones de reconocimiento y apoyo. Las pruebas se realizaron el 6 de agosto en el McKenna Field Landing Site de Fort Benning, Georgia.
El concepto es diferente al de cualquier dron de reconocimiento convencional. En lugar de depender de una batería interna y de comunicaciones por radio, el Te-UAS recibe energía eléctrica continua y datos a través del cable físico que lo une al vehículo en tierra. El resultado: puede permanecer en el aire indefinidamente sin aterrizajes para recargar, y su enlace de datos es inmune al jamming de guerra electrónica porque no usa radiofrecuencias que bloquear.
¿Qué evaluó exactamente el MBL y qué encontró?
El equipo del MBL, dirigido por Tollie Strode Jr. (responsable de supervisión gubernamental de la evaluación y jefe del equipo de sistemas no tripulados), probó dos drones comerciales Te-UAS como sustitutos de capacidad sobre el ISV-U. La secuencia de pruebas incluyó despegue y aterrizaje, modo estático (dron estacionario a distintas altitudes mientras el vehículo está parado), modo de seguimiento (el dron sigue al vehículo en movimiento), y escenarios de emergencia. Para cada modo se registraron los tiempos de lanzamiento y recuperación del sistema.
Las ventajas operacionales documentadas son tres. Primero, la capacidad de detección a mayor distancia sin las limitaciones de autonomía de los drones de batería. Segundo, la extensión del rango de comunicación por línea de visión del vehículo, usando el propio cable como infraestructura de datos en lugar de emisión radio. Tercero, la resistencia al jamming: en un campo de batalla donde la guerra electrónica es ubicua —especialmente tras la experiencia de Ucrania— un sistema de vigilancia que no usa frecuencias de radio tiene una ventaja de supervivencia que los sistemas convencionales no pueden replicar fácilmente.
El MBL no decidió la compra del sistema. Su función es exactamente la que describió Strode: llevar tecnología al campo, emplearla en contexto operacional, «mirar bajo el capó, dar una vuelta de inspección y reportar lo encontrado para informar decisiones programáticas». Los resultados irán al proceso de adquisición para determinar si el Te-UAS sobre ISV-U merece un programa de compra formal.
En wwwhatsnew.com llevamos cubriendo la integración de drones en las unidades de infantería del Ejército americano desde las primeras pruebas en el marco del programa Transforming in Contact. La lección de Ucrania que ha marcado todo el pensamiento doctrinal americano desde 2022 es que la capacidad de reconocimiento continuo a nivel de pelotón y sección —no solo a nivel brigada— cambia cómo se puede operar en tierra. El dron con cable montado en un vehículo ligero como el ISV-U resuelve dos problemas que los drones FPV de batería no pueden: la permanencia (no hay límite de tiempo) y la resiliencia electrónica (no hay señal de radio que bloquear). Lo que queda por determinar es si el cable físico —que limita la altitud y el radio de vuelo al tamaño del carrete— es un compromiso aceptable frente a esas ventajas en los entornos donde el Ejército prevé usarlo.
El Ejército de EEUU lleva más de un año probando sistemas de drones en movimiento —el Gunslinger de Palladyne, probado en Aberdeen en julio de 2026, demostró que los sistemas anti-drone pueden operar desde vehículos en marcha. El Te-UAS sobre ISV-U es la otra cara de ese mismo problema: en lugar de derribar los drones del adversario, mantener el propio dron en el aire de forma indefinida y sin señal de radio que bloquear. Los dos sistemas —uno ofensivo/defensivo, otro de reconocimiento— responden al mismo aprendizaje de Ucrania: en el campo de batalla moderno, el control del dron propio y la negación del dron adversario son capacidades simétricas e igual de críticas.
La munición anti-drones compatible con fusiles estándar de la NATO —el Drone Round que el Ejército está desarrollando — cubre el extremo de corto alcance de esa ecuación. El Te-UAS cubre el extremo de larga persistencia. Entre los dos hay toda una arquitectura de contra-drone y de reconocimiento persistente que el Ejército americano está construyendo pieza a pieza a través de estas evaluaciones del Maneuver Battle Lab.
La ventaja táctica del sistema Te-UAS que menos aparece en los comunicados oficiales pero que los analistas militares consideran más relevante es la que describe Strode de forma indirecta: «detectar objetivos a mayor distancia». Un ISV-U con un Te-UAS en el aire tiene visión a 360 grados sobre el terreno circundante a la altura que permite el carrete de cable —típicamente 50-150 metros— de forma continua. Eso convierte al vehículo en una plataforma de inteligencia móvil que no depende de satélites, de drones convencionales con autonomía de batería ni de posiciones de observación estáticas. El dron con cable es, en esencia, un mástil de observación extensible e inteligente que viaja con el vehículo.
Las limitaciones que el cable impone son reales. El radio de vuelo está limitado por la longitud del carrete; el dron no puede alejarse del vehículo más allá de esa distancia. La velocidad máxima de vuelo en modo de seguimiento tiene que estar sincronizada con la velocidad del vehículo para no provocar tensión excesiva en el cable. Y en entornos con árboles densos o edificios, el cable puede enredarse. El Maneuver Battle Lab está evaluando exactamente esos límites para determinar en qué entornos operacionales el sistema tiene sentido y en cuáles no. En wwwhatsnew.com seguiremos el proceso de adquisición que pueda seguir a esta evaluación.
El Maneuver Battle Lab tiene previstas evaluaciones adicionales de tecnologias relacionadas con Transforming in Contact antes de finales del año fiscal 2026. Si el Te-UAS pasa esta fase y recibe recomendacion positiva del MBL, el siguiente paso seria una evaluacion de mayor escala bajo el programa Product Manager de ISV, con autoridad para iniciar un proceso de adquisicion formal. En wwwhatsnew.com mantendremos el seguimiento de ese proceso y de los resultados del informe final del MBL sobre esta evaluacion.
El Maneuver Battle Lab tiene previstas evaluaciones adicionales de tecnologias relacionadas con Transforming in Contact antes de finales del año fiscal 2026. Si el Te-UAS pasa esta fase y recibe recomendacion positiva del MBL, el siguiente paso seria una evaluacion de mayor escala bajo el programa Product Manager de ISV, con autoridad para iniciar un proceso de adquisicion formal. En wwwhatsnew.com mantendremos el seguimiento de ese proceso y de los resultados del informe final del MBL sobre esta evaluacion.
