Esta mañana Sonos celebra su Open House, un evento privado sin streaming donde presenta los productos de la compañía para el ciclo de otoño de 2026. El CEO Tom Conrad lo anunció en la conferencia de resultados del tercer trimestre fiscal (29 de julio), con la promesa de hablar de «computación conversacional e inteligencia predictiva en el hogar» sin dar más detalles. Engadget tiene corresponsales en el evento. Los auriculares que aparecen en el filing de la FCC del 10 de agosto —los Sonos Ace Ultra— ya los conocemos bastante bien por las filtraciones. La pregunta más interesante no es cuánto cuestan ni qué especificaciones tienen, sino si Sonos ha entendido lo que salió mal en 2024 y si lo ha corregido de verdad.
La historia reciente importa. En 2024, Sonos lanzó sus primeros auriculares —los Ace— al mismo tiempo que renovó toda su app móvil. El resultado fue catastrófico: la nueva app eliminó funciones que los usuarios llevaban años usando, introdujo bugs severos, y los Ace llegaron sin la integración multiroom que diferenciaba a cualquier producto de la marca. Las ventas cayeron, la reputación se dañó, el consejo de administración cambió de CEO, y la empresa pasó el primer semestre de 2025 rescatando su software en lugar de lanzar hardware. Conrad lleva meses haciendo hincapié en que la lección está aprendida. Hoy lo demuestra o no.
Los Ace Ultra: qué se sabe y qué cabe esperar
El filing de la FCC (modelo RM052, interno S52A) confirma soporte para Bluetooth, Wi-Fi 2,4 GHz y 5 GHz. Este último detalle es el más significativo: los Ace originales solo tenían Bluetooth, lo que los obligaba a conectarse al móvil para funcionar como zona de audio en el sistema multiroom de Sonos. Los Ace Ultra con Wi-Fi de red pueden funcionar como una zona independiente sin el móvil como intermediario. Era exactamente el fallo que Conrad describió públicamente como «un error» en el lanzamiento de 2024.
Las filtraciones de Dealabs (fuente del leaker billbil-kun) especifican: precio de 449 dólares en EEUU, 399 libras en el Reino Unido, 449 euros en Europa —en la eurozona, el mismo precio que los Ace originales. ANC hasta dos veces más efectivo que el primer modelo. 35 horas de batería con ANC activo. Carga rápida que proporciona tres horas de reproducción en tres minutos. Almohadillas y batería reemplazables (una mejora de durabilidad importante para el precio). Cinco colores: Greige, Shadow Black, Agave, Blush y Sand. Disponibilidad: anuncio hoy, venta el 29 de septiembre.
La competencia directa —Sony WH-1000XM6, Bose QuietComfort Ultra— sigue siendo feroz. Pero la diferencia de los Ace Ultra no está en el ANC ni en la batería: está en la integración con el sistema Sonos. Si el Wi-Fi de red funciona como promete el filing de la FCC, los Ace Ultra son los primeros auriculares del mercado que forman parte de un sistema multiroom de audio doméstico de verdad, sin fricciones de conectividad.
¿La IA doméstica que promete Conrad tiene sustancia o solo marketing?
Conrad lleva semanas construyendo un argumento estratégico sobre por qué Sonos tiene ventaja en la IA doméstica. Los altavoces inteligentes de Amazon, Google y Apple llegaron al audio desde el asistente de voz; Sonos llegó a los asistentes desde el audio. Con 53 millones de dispositivos conectados en más de 17 millones de hogares, la plataforma de Sonos tiene algo que un startup de IA no puede comprar: el conocimiento acumulado de cómo escucha música cada familia en cada habitación, qué servicios usa, cuándo lo hace, con qué calidad de conexión.
Conrad llama a eso «el ambiente que rodea al modelo de IA: el hardware que puede conversar con calidad en cada habitación, el sistema que ya conoce la forma del hogar y cómo vive la familia en él». Es un argumento genuinamente diferenciador. La pregunta es si viene con un producto que lo demuestre o solo con un discurso. Hoy debería saberlo.
Llevo siguiendo el sector del audio doméstico desde que Sonos era una caja negra con puertos Ethernet, y lo que más me interesa de hoy no son los auriculares —sino si Sonos presenta algo que justifique la premisa de la IA. Un altavoz inteligente nuevo, o una actualización de plataforma que cambie la experiencia, o un sistema que realmente anticipe lo que quieres escuchar sin que lo pidas. El altavoz de OpenAI con forma de donut que Jony Ive está diseñando parte de la misma premisa que Conrad: que la IA en el hogar no es el modelo sino lo que lo rodea. La diferencia es que Sonos ya tiene lo que lo rodea. Tiene que usarlo.
El lado oscuro del argumento es la confianza. Pedir a los usuarios que confíen en Sonos con un entendimiento más íntimo de sus hábitos domésticos justo dos años después del desastre de la app requiere que lo que hoy se presenta sea impecable. Los sistemas de sonido multiroom son inversiones de 600 a 900 euros por tres habitaciones, y quienes los tienen no olvidan fácilmente cuándo esa inversión se convirtió en una experiencia frustrante porque la app dejó de funcionar.
Los datos de Sonos hablan de 53 millones de dispositivos conectados en activo y más de 17 millones de hogares. Es una base de instalación que la mayoría de los competidores en audio premium no tiene. El problema es que la app de 2024 erosionó esa base de confianza más que cualquier producto competidor. En wwwhatsnew.com cubrimos el desastre de la app en tiempo real: usuarios que perdieron configuraciones guardadas durante años, sistemas multiroom que dejaron de funcionar de un día para otro, y un CEO anterior (Patrick Spence) que tardó semanas en reconocer la escala del problema. Tom Conrad lleva el año rehabilitando la marca desde dentro. Hoy es su primera prueba pública real. Si los Ace Ultra funcionan sin fricciones desde el primer encendido y la app que los acompaña está a la altura, Sonos puede empezar a recuperar lo que perdió. Si no, el argumento de la IA doméstica sonará hueco sobre una base de usuarios todavía resentida.
