Noviembre de 2005 queda lejos si pensamos en cómo era la red entonces: páginas más simples, redes sociales aún en pañales y una sensación de exploración parecida a entrar en una biblioteca inmensa sin mapa. En ese escenario nació WWWhatsnew, impulsado por mí, por Juan Diego Polo, con una intuición clara: si internet iba a volverse ruidosa, haría falta alguien que separara lo útil de lo pasajero y lo explicara con calma.
Lo emotivo de esta historia no está en un gran golpe de suerte, sino en una escena repetida miles de veces: noches de trabajo, constancia y varios artículos al día de lunes a domingo, escritos cuando la mayoría ya apagaba la luz. Como quien riega una planta con disciplina, sin saber exactamente cuándo dará flores, el proyecto fue tomando forma hasta convertirse en una costumbre para lectores de España, Latinoamérica y, con el tiempo, Brasil.
De la Web 2.0 al oficio de acompañar
Al principio, WWWhatsnew respiraba el aire de la Web 2.0: herramientas online, aplicaciones web, servicios que prometían hacernos la vida más fácil y una cultura digital basada en probar, compartir y aprender. Era una época en la que descubrir un buen recurso se sentía como encontrar un atajo secreto en una ciudad nueva. El sitio se enfocó en eso: mostrar “qué hay” y, sobre todo, “para qué sirve”, con una didáctica que traduce lo técnico a lenguaje humano.
Ese enfoque creó una identidad editorial reconocible: menos fuegos artificiales, más utilidad. En lugar de hablar de tecnología como si fuera un tótem inaccesible, se hablaba de ella como hablamos de una herramienta de cocina: si te ayuda a cortar mejor, a ahorrar tiempo o a entender algo, merece un lugar en la encimera.
La decisión valiente: dejar la ingeniería para apostar por el contenido
Hay un punto de inflexión en este proyecto: el momento en que el blog dejó de ser “un proyecto paralelo” para convertirse en el centro de mi vida profesional. Tras años de crecimiento, cuando los ingresos por publicidad —con Google AdSense como palanca clave— y las colaboraciones editoriales superaron lo que ofrecía la ingeniería tradicional, llegó la decisión: dedicación completa a WWWhatsnew.
Ese salto, ocurrido en 2008, se parece a cambiar de carril en una autopista sin frenar el coche: exige visión, sangre fría y confianza en el camino construido. No era solo vivir de un blog; era sostener una promesa diaria con la audiencia: seguir filtrando, explicando y acompañando.
De blog a ecosistema: PoolDigital y la escala sin perder el alma
Con el tiempo, el crecimiento ya no se medía solo en visitas, sino en capacidad operativa. La creación de la empresa PoolDigital permitió escalar con una red de portales que llegó a reunir ocho sitios, dos en español y seis en portugués, con picos de 2,5 millones de visitas únicas mensuales y más de 5 millones de páginas vistas. Son cifras que hablan de alcance, sí, pero también de responsabilidad editorial: cuando tanta gente te lee, cada titular pesa.
Lo notable es que esa expansión no borró el espíritu original. WWWhatsnew siguió funcionando como ese amigo que te manda el enlace justo cuando lo necesitas, con una frase que te lo deja claro. La escala fue estructura; la esencia siguió siendo servicio.
Premios, rankings y señales de confianza
Los reconocimientos no hacen un proyecto, pero confirman que algo se está haciendo bien. La presencia en los Premios Bitácoras y otras selecciones reforzó ese lugar de referencia. En paralelo, el posicionamiento en rankings como Alexa, llegando a bajar de la posición 10.000 global en su etapa de mayor empuje, funcionó como termómetro de influencia para una publicación temática en español.
También hubo guiños significativos desde la industria: Google llegó a destacar el proyecto en su ecosistema, como cuando fue seleccionado como Blogger favorito del mes en 2012. Son pequeños sellos que, sumados, construyen reputación.
Educación digital: el aula extendida a través del navegador
Una parte muy emocional de estos veinte años está en lo silencioso: docentes y estudiantes usando artículos como recursos reales. WWWhatsnew se convirtió en punto de encuentro para la educación digital, recomendando herramientas para gestión del aula, aprendizaje de idiomas, introducción a la programación o detección de plagio, citados como ejemplos de una alfabetización práctica.
El enfoque siempre fue el mismo: internet como espejo y ventana. Espejo porque refleja lo que somos; ventana porque permite ver más lejos. Desde esa idea, el sitio ayudó a fomentar pensamiento crítico, a distinguir fuentes y a entender que la información no solo se consume: se evalúa.
La era de la inteligencia artificial: curiosidad, prudencia y uso cotidiano
Si la Web 2.0 fue un laboratorio de herramientas, la década de 2020 trajo una marea distinta: la inteligencia artificial. WWWhatsnew no la trató como magia ni como amenaza inevitable, sino como lo que es en manos de un buen divulgador: una herramienta potente que conviene entender antes de adoptar. Para 2022 ya existía una categoría específica con cientos de artículos, superando los 900 en estos momentos.
La mirada de Juan Diego Polo ha sido pragmática: la IA sirve para analizar datos, encontrar patrones y acelerar tareas que antes tomaban semanas o años. Explicado de forma cotidiana, es como pasar de buscar una frase en una montaña de papeles a usar un buen índice y un resaltador inteligente, con la obligación ética de revisar lo encontrado y no delegar el criterio.
Ese pragmatismo se convirtió en trabajo directo con empresas: más de 225 organizaciones en España han recibido apoyo en consultoría de IA, automatización y estimación de retorno, con formación adaptable y auditoría de procesos. La tecnología, aquí, deja de ser noticia y se vuelve palanca: cambia cómo se vende, cómo se atiende, cómo se decide.
Presencia en medios y academia: cuando el contenido deja huella
Pocos proyectos nacidos como blog logran convertirse en fuente recurrente para medios tradicionales y trabajos académicos. WWWhatsnew lo consiguió. Mi colaboración con publicaciones como Muy Interesante y mi rol siempre presente como profesor y consultor, reforzaron un perfil híbrido: técnico y divulgador, analítico y cercano.
En el terreno académico, la presencia del portal como referencia en tesis y estudios —desde investigación educativa hasta accesibilidad y cartografía digital— muestra algo importante: cuando se escribe pensando en que el lector entienda, el texto envejece mejor. La noticia se consume; la explicación se consulta.
Un equipo que amplía la mirada sin perder el estilo
La llegada de Natalia Polo como editora abrió el foco hacia áreas científicas más amplias: sismología, astronomía, materiales avanzados, biofísica. Ese movimiento cuenta otra historia: la de una marca que no se queda en “gadgets” y titulares, sino que se permite profundizar y madurar. Es el mismo impulso de 2005, con nuevas preguntas y un público más diverso.
Hoy conviven temas de telecomunicaciones como 5G y fibra, reflexiones sobre ciberseguridad y privacidad, análisis de hardware pensado para teletrabajo, y piezas que conectan sostenibilidad con tecnología, desde centros de datos hasta energía. Es como una revista que creció estantería por estantería, sin tirar los libros viejos.
Veinte años no se cumplen: se construyen
Celebrar los 20 años de WWWhatsnew no es contar páginas vistas como quien enumera medallas. Es reconocer una forma de estar en internet: con curiosidad, constancia y respeto por el tiempo del lector. Es recordar que hubo una época de RSS y otra dominada por algoritmos, que cambiaron las plataformas, que Twitter pasó a llamarse X, que llegaron móviles, nube, cuántica y modelos generativos, y aun así el propósito siguió firme: traducir la complejidad para que cualquiera pueda tomar mejores decisiones.
La emoción, al final, está en lo humano: en quien empujó el carro cuando no había equipo, en quien se mudó de Recife a Barcelona sin perder el pulso del público hispanohablante, en quien convirtió el trabajo remoto en rutina antes de que fuera tendencia, en quien sigue defendiendo que la tecnología tiene sentido cuando mejora la vida real y cuando se usa con ética.
Y todo gracias a vosotros.
Gracias.
