La nueva generación del Amazon Echo Show 8 llega con una idea muy clara: ser más agradable de mirar, más rápida al responder y más útil como centro de hogar digital. Amazon ha afinado la receta con una pantalla HD de 8,7 pulgadas y un cuerpo más delgado, buscando ese equilibrio entre “tableta sobre un altavoz” y objeto decorativo que no desentone en la cocina o en el salón. La superficie de visualización crece frente al modelo de 2023, un cambio que se agradece cuando el dispositivo se usa como reloj grande, como recetario o como pantalla para videollamadas.
Ese aumento de pantalla no va solo de tamaño: el panel incorpora ajuste adaptativo de color, pensado para que los blancos y los tonos cálidos se vean coherentes según la luz de la habitación. Es como cuando cambias de sitio una foto enmarcada y la iluminación la transforma; aquí el dispositivo intenta compensar para que la imagen no “cante” por exceso de brillo o por tonos apagados.
Rendimiento: el chip AZ3 Pro y la sensación de fluidez
En la práctica diaria, lo que separa una pantalla inteligente “simpática” de una realmente útil es la velocidad: que entienda a la primera y que reaccione sin ese segundo de duda que rompe la magia. Amazon atribuye el salto a un nuevo procesador, el AZ3 Pro, que se apoya en un acelerador de IA. Traducido a uso cotidiano: desplazarse por la interfaz debería sentirse más suave, y tareas como abrir una cámara, lanzar música o cambiar de habitación un control de luces tendrían menos fricción.
Aun así, las reseñas de Amazon muestran una realidad con matices. Hay compradores que describen el sistema como fluido y con una respuesta rápida, mientras otros se quejan de bloqueos táctiles, menús poco intuitivos o una sensación de software “antiguo”. Esta divergencia suele aparecer en productos que dependen mucho de actualizaciones: un Echo Show puede cambiar bastante con el tiempo, como un coche que mejora tras varias visitas al taller de software.
Pantalla y entretenimiento: el “televisor pequeño” de la encimera

El Echo Show 8 apunta a ese uso tan típico: una pantalla siempre a la vista para poner música, seguir un vídeo, ver una serie mientras cocinas o consultar información sin sacar el móvil. En este modelo, Amazon enfatiza la compatibilidad con Prime Video y Netflix, con el matiz de que otros servicios pueden depender del navegador y de cómo cada plataforma se lleve con ese entorno.
Aquí la experiencia se vuelve muy concreta: si lo quieres como mini tele en la cocina, la calidad de la pantalla y la respuesta del tacto importan tanto como el catálogo de apps. Algunas reseñas celebran que ya esté Netflix integrado, y al mismo tiempo aparece una crítica recurrente: la sensación de ecosistema cerrado, con pocas aplicaciones disponibles y un navegador que no siempre ofrece la experiencia completa que sí tienes en una tablet.
Audio espacial: cuando un altavoz quiere llenar la habitación

Amazon ha puesto el foco en el sonido con audio espacial, prometiendo voces más claras, un escenario sonoro más amplio y graves más contundentes frente al Echo Show 8 anterior. En términos simples, busca que no necesites otro altavoz para disfrutar de música o para oír diálogos en una serie. Piensa en la diferencia entre escuchar una canción en el móvil y escucharla en un altavoz que “abre” la música, separa instrumentos y evita que la voz se pierda.
Las opiniones en Amazon suelen coincidir en que el sonido es uno de los puntos fuertes. Aun así, también aparecen comentarios que distinguen entre música y vídeo: hay usuarios que dicen que para música es excelente, pero que el volumen o la presencia en contenidos de TV puede no estar tan equilibrada como esperaban. Es un recordatorio de que “buen altavoz” no siempre significa “perfecto para todo”, sobre todo cuando el dispositivo intenta hacer de altavoz, pantalla y asistente a la vez.
Hogar digital sin hub extra: Zigbee, Matter y Thread en el centro

Una de las novedades más importantes, si tienes casa conectada, es el controlador de hogar digital integrado con soporte para Zigbee, Matter y router de borde Thread. En la vida real esto significa menos cacharros: en lugar de depender de un hub separado para emparejar sensores, bombillas o enchufes, el Echo Show 8 puede asumir parte de ese trabajo.
Para quien está empezando, la comparación útil es la de un mando a distancia universal. Antes necesitabas varios mandos (o varias apps) para lo mismo; con un controlador integrado reduces pasos. Para quien ya tiene domótica montada, el valor está en centralizar y en tener una pantalla que muestra cámaras o estados de dispositivos sin abrir el teléfono.
A esto se suma la capacidad de activar rutinas por condiciones ambientales gracias a Omnisense, la tecnología de “percepción” contextual que Amazon utiliza para detectar presencia o cambios de temperatura ambiente. En lugar de pensar en automatizaciones como “a las 19:00 enciende la luz”, la propuesta va hacia “si detecta presencia y está oscuro, enciende una luz suave”. Es como poner un interruptor con sentido común: no solo obedece horarios, intenta reaccionar a lo que ocurre en la estancia.
Videollamadas y cámara de 13 MP: encuadre automático para conversar sin posar
El Echo Show 8 integra una cámara de 13 megapíxeles con encuadre automático y zoom digital, orientada a videollamadas más naturales. El truco aquí es sencillo: si te mueves, la cámara intenta mantenerte centrado, como si alguien estuviera sujetando el móvil y ajustando el plano. También se menciona reducción de ruido, pensada para llamadas desde espacios con sonidos de fondo, como una cocina en plena faena.
Este tipo de cámara no es solo para hablar con familiares. En el día a día, la función de vídeo en directo puede servir como “mirilla” doméstica: comprobar si el perro está tranquilo, si alguien llegó a casa o si hay movimiento en una habitación. Es un uso práctico, aunque inevitablemente despierta preguntas sobre privacidad.
Privacidad: controles físicos y decisiones de confianza

Amazon insiste en varias capas de protección, con un botón físico para desconectar micrófonos y cámara, controles para activar o desactivar la cámara desde el propio dispositivo y desde la app, y opciones para revisar o borrar grabaciones de voz. La idea es que puedas tratarlo como un electrodoméstico que se enciende y se apaga con un gesto claro.
Aun con controles, el componente emocional existe: a algunas personas les cuesta sentirse cómodas con una cámara en un lugar común de la casa. Una estrategia habitual en estos casos es la misma que con una webcam: usar el botón de apagado cuando no se utiliza, colocar el dispositivo orientado a una pared o reservarlo para una zona donde no apunte a espacios sensibles.
Marco de fotos, recetas y “pantalla viva”: cuando no quieres que sea solo un reloj
El marco de fotos digital es uno de esos detalles que convierten el Echo Show 8 en algo más que un asistente. Cuando la pantalla está inactiva, puede mostrar imágenes y transformar la presencia del dispositivo en la habitación. Es el equivalente a tener un portarretratos en la estantería, con la diferencia de que aquí el contenido cambia y se puede personalizar.
La cocina es otro escenario natural: ver recetas, temporizadores, lista de la compra y calendario sin ensuciar el móvil con harina. Este uso tiene un punto de “segundo cerebro” doméstico: la pantalla queda como recordatorio visual, como una nota en la nevera pero dinámica. Algunas reseñas, sin embargo, señalan que a veces aparecen sugerencias no solicitadas, un aspecto que depende de la personalización y de cómo se ajusten las preferencias.
Conectividad y especificaciones: Wi‑Fi 6E, Bluetooth y sensores
En conectividad destaca el soporte de Wi‑Fi 6E tribanda, una ventaja para hogares con routers compatibles y muchas conexiones simultáneas. No es un detalle glamuroso, aunque sí importante: cuantos más dispositivos conectados hay en casa, más se nota un Wi‑Fi moderno cuando evitas cortes o latencias en streaming y videollamadas.
El apartado de audio combina un woofer de 2,8 pulgadas con dos drivers de rango completo, mientras que los sensores incluyen temperatura ambiente y detección de presencia, junto con el papel de la cámara como sensor contextual. En conjunto, es un producto pensado para estar siempre “al tanto” de lo que pasa alrededor, con lo bueno y lo delicado que eso implica.
Precio, accesorios y la comparación dentro de la familia Echo Show
En Amazon.es, el Echo Show 8 (2025) aparece con un precio de 199 euros, en la línea de un dispositivo que quiere ser pantalla, altavoz y centro de control. El soporte ajustable se vende aparte, un accesorio que puede marcar la experiencia si quieres inclinar o girar la pantalla para seguir una receta desde distintos ángulos. En la práctica, es como comprar una lámpara: la bombilla importa, la orientación también.
La propia comparación entre modelos ayuda a situarlo. Frente a un Echo Show 5, el Show 8 gana comodidad visual y potencia sonora. Frente a pantallas mayores, como las de 11 o 15 pulgadas, el Show 8 suele encajar mejor en encimeras y mesas auxiliares, con menos impacto en espacio. El “punto dulce” depende de hábitos: si tu prioridad es domótica y un vistazo rápido, 8,7 pulgadas suelen bastar; si quieres ver series con frecuencia mientras cocinas, una diagonal mayor se vuelve tentadora.
Lo que dicen las reseñas: puntos fuertes y frenos reales
En el conjunto de opiniones de Amazon se repite un patrón: la calidad de sonido y la pantalla suelen recibir elogios, y el diseño se describe como atractivo y moderno. El choque llega con el software y con la disponibilidad de apps. Algunos compradores piden una interfaz más pulida, más opciones de personalización y una experiencia menos limitada para vídeo web.
También asoma una expectativa concreta: la llegada de funciones avanzadas de IA para Alexa. En reseñas recientes aparece el deseo de contar con “Alexa+” o con capacidades más evolucionadas en Europa, algo que para parte del público sería el gran salto de utilidad. Mientras eso no esté disponible de forma amplia, el Echo Show 8 se sostiene por su mezcla de pantalla práctica, buen audio y papel de hub doméstico.
