El ejército británico prueba drones que pueden volar incluso en condiciones adversas

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dron del ejército británico

El ejército británico se encuentra en la actualidad probando un nuevo modelo de dron diseñado para el espionaje de enemigos hasta a una distancia cercana a los dos kilómetros. Bautizado como «The Bug» por su diminuto tamaño, similar al de un puño, este modelo pesa unos 191 gramos, similar a un teléfono móvil inteligente, y es capaz de soportar vuelos en condiciones climatológicas adversas, atreviéndose incluso a moverse con vientos de hasta 80 kilómetros por hora.

Pero aún hay aspectos muy interesantes, ya que su batería le permite tener una autonomía hasta los 40 minutos y cuenta con un «perfil visual bajo sigiloso» que dificulta la detección de las unidades de este modelo por parte de los enemigos.

Con unas cualidades más que interesantes

Acorde a una información de Daily Mail, el ejército británico ha recibido hasta unas 30 unidades de este modelo, que ha sido desarrollado en colaboración con las firmas de seguridad BAE Systems y UAVTEK, y que actualmente se encuentra en fase de mejoras, cuyos ingenieros están trabajando en su perfeccionamiento, lo que podría dar lugar a que este modelo pueda adquirir nuevas capacidades en el futuro.

El ejército británico ha hecho gala de este modelo en su evento anual Grupo de Capacidad Futura, del Ministerio de Defensa, destacando sus actuales cualidades, y que se busca que, con la combinación de otros productos de BAE Systems, los comandantes en tierra, mar o aire puedan recibir la información que necesitan para dar las instrucciones más adecuadas.

Según James Gerard, tecnólogo principal de BAE Systems:

Nuestra experiencia en el desarrollo de grandes volúmenes de hardware seguro significa que pudimos ayudar al equipo a convertir el excelente diseño en un producto real que nuestras Fuerzas Armadas pueden utilizar

Respecto a la capacidad de resistir a las condiciones climatológicas adversas, añade que

Incluso en las condiciones meteorológicas más adversas, el Bug puede ofrecer inteligencia táctica vital en lo que está a la vuelta de la esquina o en la siguiente colina, trabajando de forma autónoma para dar a las tropas una actualización visual

Sin duda, el hecho de ser un dron resistente a condiciones climáticas, hasta el punto de volar con vientos de hasta 80 kilómetros por hora, lo convierte en una interesante solución que podría aplicarse también a otros ámbitos que requieran de trabajo en condiciones climatológicas adversas.

Ya sólo queda ver las nuevas capacidades que podría ir adquiriendo en su fase de perfeccionamiento, lo que a buen seguro que se convertirá en una herramienta bastante útil.

Crédito de la imagen: BAE Systems/UAVTEK