AMOLED y POLED no son dos tecnologías rivales. AMOLED indica cómo se controla cada píxel, con una matriz activa, y POLED indica de qué está hecho el soporte del panel, plástico en lugar de vidrio. Una misma pantalla puede ser las dos cosas a la vez, y en la gama alta casi siempre lo es. Si la ficha de un móvil dice pOLED, no es peor que uno AMOLED por ese motivo.
Cuando publicamos este artículo, en agosto de 2017, las tratamos como «dos tipos de paneles» enfrentados. Era un error de planteamiento, y dos de las cinco diferencias que dábamos no se sostienen. Lo hemos reescrito el 9 de octubre de 2026 con la documentación de los fabricantes de paneles y las fichas oficiales de los móviles actuales.
¿Qué significa AMOLED y qué significa POLED?
AMOLED es un panel OLED gobernado por una matriz activa: cada píxel tiene sus propios transistores, lo que permite pantallas grandes, rápidas y de alta resolución. Lo contrario no es POLED, sino PMOLED, la matriz pasiva de las pantallas pequeñas y sencillas, como explica la guía de OLED-Info sobre las pantallas AMOLED.
POLED, que los fabricantes escriben pOLED o P-OLED, describe otra capa del mismo sándwich: el sustrato. En un OLED rígido es vidrio; en uno flexible, un plástico llamado poliimida, según la explicación de Samsung Display sobre OLED rígido y flexible. Por eso un panel puede ser AMOLED y POLED al mismo tiempo, y los de LG y Samsung lo son, como resume la comparativa de Android Authority entre POLED y AMOLED.
Hay una confusión añadida. En la literatura técnica, P-OLED o PLED también designa el OLED de polímero, una familia de materiales emisores que no tiene nada que ver con el plástico del sustrato. En el móvil que tienes en la mano, la P es de plástico.
Las 5 diferencias que sí existen entre AMOLED y POLED
Con las siglas aclaradas, esto es lo que de verdad cambia entre lo que una marca vende como AMOLED y lo que otra vende como pOLED.
- Describen cosas distintas. AMOLED habla de la electrónica que enciende los píxeles; POLED, del material sobre el que se fabrican. No compiten: se suman.
- El sustrato: vidrio o plástico. Un AMOLED puede ser rígido, sobre vidrio, o flexible, sobre plástico. Un pOLED es siempre flexible, más fino y más ligero: el panel de plástico de 6 pulgadas que LG Display presentó en 2015 medía 0,44 milímetros y pesaba 7,2 gramos. Es lo que hace posibles los bordes curvos y los plegables.
- Quién usa cada nombre. AMOLED es un término genérico que Samsung ha convertido en marca con apellidos como Super AMOLED o Dynamic AMOLED 2X. pOLED es el nombre comercial que popularizó LG Display para sus paneles flexibles, y lo emplean en sus fichas técnicas marcas como Motorola o Google.
- La gama en la que aparecen. El AMOLED rígido sigue presente, sobre todo en móviles económicos, porque suele ser más barato de fabricar. Según los datos de Omdia sobre envíos de móviles con AMOLED, en el primer trimestre de 2025 se enviaron 151 millones de móviles con panel flexible y 36 millones con panel rígido.
- Lo que no las diferencia: la calidad de imagen. En 2017 dijimos que variaban el punto blanco, el brillo y la gama de colores. No depende de la sigla, sino de cada panel y de su calibración.
También ha caducado otra idea de entonces, la de que el OLED era caro. El mismo informe de Omdia sitúa el AMOLED en el 63 % de los móviles enviados en ese trimestre, frente al 57 % de un año antes, y deja al LCD como mayoritario solo por debajo de los 100 dólares (≈ 89 euros). Apple lo monta en el 100 % de sus teléfonos.
¿Qué móviles llevan pantalla pOLED en 2026?
Cada vez menos lo anuncian así. Google mantiene la etiqueta en el Pixel 10a y Motorola en el edge 60 y el razr ultra de 2025, pero los modelos más recientes de las dos marcas ya usan otros nombres.
- Google. La ficha técnica del Pixel 10a dice «pOLED», con refresco de 60 a 120 Hz. El Pixel 11 figura como «OLED» y el Pixel 11 Pro como «LTPO OLED», de 1 a 120 Hz y 3.600 nits.
- Motorola. El motorola edge 60 anuncia una pantalla pOLED de 6,67 pulgadas. La familia edge 70 ha pasado a llamarla «Extreme AMOLED».
- Samsung. El Galaxy S26 Ultra monta un «Dynamic AMOLED 2X» de 6,9 pulgadas y 2.600 nits. Lo analizamos en el Samsung Galaxy S26 y su pantalla que protege de miradas.
- Xiaomi. El Xiaomi 17 es el ejemplo perfecto de que no hay contradicción: su ficha habla de «AMOLED» y de «pantalla flexible» a la vez.
La que ya no encontrarás es la marca que hizo famoso el término en los escaparates. LG anunció el cierre de su negocio de móviles el 5 de abril de 2021. Su división de pantallas sigue fabricando paneles para terceros.
Lo que viene después del plástico curvado es el plástico que se dobla. Sin sustrato flexible no existirían los plegables, incluido el que Apple acaba de sumar a su catálogo y que contamos en la presentación del iPhone Duo y el iPhone 18 Pro.
En qué fijarse de verdad: brillo, LTPO, parpadeo y quemado
Ni AMOLED ni pOLED te dicen si una pantalla es buena. Hay cuatro datos de la ficha que sí lo hacen.
- Brillo, con escepticismo. Los nits de pico son cifras del fabricante. Motorola anuncia hasta 5.200 en el edge 70 fusion y la propia nota al pie admite que los disponibles en uso son menos. Apple da tres cifras para el iPhone 18 Pro, 1.000 nits de brillo típico, 1.600 en HDR y 3.000 en exteriores, y esa manera de contarlo es más honesta.
- LTPO. Es la electrónica que permite bajar el refresco hasta 1 Hz cuando la imagen está quieta. OLED-Info estima en su guía sobre LTPO un ahorro de energía de entre el 5 y el 15 % frente a la tecnología anterior.
- Parpadeo (PWM). Muchos OLED regulan el brillo encendiendo y apagando los píxeles muy rápido. Los problemas se concentran por debajo de 250 Hz y suelen desaparecer por encima de 500 Hz, según el ranking de PWM de Notebookcheck. Si eres sensible, busca este dato en los análisis.
- Quemado. Puede afectar a cualquier OLED. Apple distingue en su documento de soporte sobre las pantallas OLED entre la persistencia temporal y el quemado permanente, y recomienda brillo automático y un bloqueo de pantalla corto.
Nuestra respuesta a «¿cuál es mejor?» es que la pregunta está mal hecha, y que los fabricantes tienen parte de culpa. Llevan años usando las siglas como si fueran calidades, cuando son descripciones de fabricación que el comprador no necesita. Que Motorola abandone pOLED por «Extreme AMOLED» no cambia el panel: cambia el cartel.
Si quieres orientarte entre todas las siglas, incluidas las de las pantallas que no son OLED, tenemos una guía más amplia sobre qué significa cada tipo de pantalla y cuál te conviene. Para comprar un móvil basta con una regla: ignora el apellido del panel y compara brillo sostenido, refresco variable y frecuencia de parpadeo. Ahí está la diferencia que vas a notar.