El WiFi del aeropuerto, la cafetería o el hotel es cómodo. También es una red que compartes con decenas o cientos de desconocidos, y cualquiera de ellos podría estar mirando tu tráfico. No hace falta ser hacker: con herramientas gratuitas y un portátil, interceptar datos en una red abierta es más sencillo de lo que imaginas. ¿La buena noticia? Reducir el riesgo al mínimo lleva 5 minutos. Continúa leyendo «WiFi pública: los riesgos reales (sin paranoia) y cómo protegerte en 5 minutos»