Más cerca de conseguir prótesis independientes sensibles al tacto

protesis

Leemos en ieee.org un artículo en el que hablan sobre los avances que se están realizando en el mundo de las prótesis sensibles.

En el texto comentan los experimentos que se están realizando con algunos voluntarios que perdieron alguna de sus manos, experimentos basados en el desarrollo de un sistema háptico que están aplicando para que el plástico y el metal puedan captar las sensaciones y enviarlas al individuo como si de un miembro original se tratara.

Se define sistema háptico como “la percepción del individuo del mundo adyacente a su cuerpo mediante el uso de su propio cuerpo”, aunque en este caso no es usando su propio cuerpo y sí una tecnología que, de momento, solo se puede probar en laboratorio, ya que depende de varios cables y ordenadores que procesan la información.

En la ilustración superior, creada por Bryan Christie, se muestran los cables necesarios actualmente en la propia prótesis, con la salida necesaria, de momento, hacia los ordenadores exteriores.

La construcción de un dispositivo de estimulación neural sofisticado que realmente funcione fuera del laboratorio no será fácil. La prótesis tendrá que controlar continuamente cientos de sensores táctiles y de posición sobre la prótesis y alimentar esa información de vuelta al estimulador implantado. Los datos tendrán después que ser traducidos en un código neural que se aplicará a los nervios del brazo, todo eso en tiempo real. Al mismo tiempo, el sistema determinará la intención del usuario para mover la prótesis mediante el registro de la actividad de hasta 16 músculos de la extremidad. Esta información se decodifica y se transmite de manera inalámbrica fuera del cuerpo, y se convierte en comandos de accionamiento motorizado, que moverán la prótesis. En total, el sistema tendrá 96 canales de estimulación y 16 canales de registro que deberán ser coordinados para crear movimientos y sensaciones.

Aún así, dentro del laboratorio, se han obtenido resultados impresionantes. El paciente es capaz de coger objetos extremadamente sensibles sin estropearlos, con un porcentaje de éxito que llega al 93% aplicando este sistema háptico artificial, porcentaje menor de 45% cuando no se aplica.

Estamos más cerca de conseguir el sueño de todos los que han perdido algún miembro: recuperar las sensaciones que producía.

Juan Diego Polo

Estudió Ingeniería de Telecomunicaciones en la UPC (Barcelona), trabajando como ingeniero, profesor y analista desde 1998 hasta 2005, cuando decidió emprender creando wwwhatsnew.com.