Venden un plugin instalado en 40 millones de ordenadores y no dicen a quién

captura-62Si eres responsable por un plugin que han instalado más de 40 millones de personas, y decides vender el proyecto, hay una cosa que no puedes hacer: no informar el comprador ni las nuevas condiciones de uso.

Eso es lo que ha ocurrido con adblock, una popular extensión que se encarga de bloquear anuncios en chrome y safari. Los usuarios de dicho plugin se han encontrado con un aviso en el que su creador informa que comenzarán a participar de un programa de “anuncios aceptables”, gracias al cual no se bloquearán los anuncios de los anunciantes de una lista previamente especificada (lista gestionada ahora por un grupo independiente de expertos). El objetivo de dicho programa es permitir la publicidad que “no moleste demasiado”, pero lo que más llama la atención es la última parte del mensaje: “he vendido el proyecto“, sin más detalles.

El plugin fue creado en 2009, el primero en su categoría, y aunque en TNW han intentado entrar en contacto para saber los detalles de dicha compra, no han tenido éxito.

Una curiosa forma de comunicar algo tan importante, y una acción que seguramente provocará una salida en masa de sus usuarios, por lo menos de todos aquéllos que no quieren tener sus datos en manos de alguien que no tiene ni nombre ni apellido.

Juan Diego Polo

Estudió Ingeniería de Telecomunicaciones en la UPC (Barcelona), trabajando como ingeniero, profesor y analista desde 1998 hasta 2005, cuando decidió emprender creando wwwhatsnew.com.

2 comentarios

  1. Yo hace tiempo que no lo uso porque no funciona bien precisamente por el chantaje mafiosos ese de cobrar a la gente secuestrandole los anuncios… Lo cual si no es ilegal, debería. Porque es una peor que las tácticas de los domainers. Yo hace tiempo que uso ublock en vez de esa…

  2. Anoche me apareció de repente el mensaje. Da la sensación que se despide con pena pero seguro que está feliz con el taco de billetes que le ha dado el comprador misterioso.
    Todo por una sugerencia de su mujer Katie. Ya podría haberse callado la la tal Katie.