Obama anuncia reformas en los programas de espionaje de la NSA

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Han pasado unos siete meses desde que las primeras noticias sobre las filtraciones de la NSA llegaban a nosotros, y desde entonces ha sido un no parar. En un intento de moderar la situación y de reformar los programas de vigilancia de dicha organización, Barack Obama ha anunciado una serie de significativas reformas que muy probablemente cambien el panorama a partir de ahora, partiendo de que Obama ha afirmado que la NSA no debería poder acceder a las llamadas de teléfono hechas por los americanos.

Las leemos en Mashable y, según Obama, nacen fruto de “la necesidad de un nuevo enfoque y una transición que inaugure un mecanismo que preserve las capacidades que necesitamos, sin un gobierno que posea bases de datos masivas“.

Analizando un poco en qué consisten estos cambios y cómo nos pueden afectar, os listamos a continuación las reformas más significantes propuestas por el presidente:

#1. Cambios en el programa de datos de los teléfonos: Obama ya no quiere que la NSA posea las bases de datos que recogen información de millones y millones de teléfonos americanos como hasta ahora. No se ha detallado quién será el poseedor de dichas bases de datos, pero sí ha comentado que reunirá a abogados, a la NSA y a expertos en inteligencia para que en un término de 60 días se cree alguna alternativa, como por ejemplo delegar dicha responsabilidad a compañías de teléfono o a terceros.

#2. No más búsquedas realizadas sin aprobación de un juez: la NSA ya no podrá visualizar y espiar libremente la información en las bases de datos sin que un juez lo apruebe de la FISC (Foreign Intelligente Surveillance Court). Por si no lo sabíais, la NSA podía navegar por estos datos de forma libre antes de esta restricción.

#3. Más protección para la vigilancia a civiles: hasta ahora la información de cualquier americano podía ser visualizada de forma accidental como parte del programa PRISM, pero Obama ha indicado que es necesario implementar más medidas para evitar a toda costa este tipo de recogida de datos. Se trabajará con el director de la National Intelligence llevar esto a cabo lo más pronto posible.

#4. Las cartas sobre seguridad nacional, más transparentes: Obama no quiere que las cartas sobre seguridad nacional que reciban compañías de Internet o de teléfono sean secretas. Así pues, ha realizado una petición para modificar la forma en la que se gestiona una carta de este tipo, haciendo que sea el gobierno el que apruebe su privacidad según cada caso, que será analizado de forma individual.

#5. Libertad para proveedores de teléfono e Internet: se moderarán y rebajarán las restricciones hacia los proveedores de dichos servicios que reciban una solicitud del gobierno relacionada con publicar y revelar datos concretos. Será este cambio el que afecte a compañías como Facebook, Google, etc.

#6. Vigilancia a extranjeros: Obama ha anunciado el fin de la vigilancia a aliados y presidentes de países extranjeros desde la NSA.

Para controlar todos estos aspectos y más, Obama también ha solicitado que se instale un panel independiente de abogados en la FISC, con el fin de que los civiles y los expertos en tecnología estén más cercanos a la información que se discute en las sesiones de la corte y dispongan de cierta autoridad para aprobar según qué operaciones de vigilancia relacionadas con la privacidad.

Seguiremos de cerca las implementaciones de todas estas normas, que sin duda van orientadas a acabar con el escándalo de PRISM y a hacer que el ciudadano vuelva a disponer de su intimidad digital original, de la que disfrutaba antes de que PRISM se hiciese público.

Rebeca Polo