Crowdfunding en el mundo del cine

No hay muchas plataformas de crowdfunding creadas específicamente para la creación de películas. El famoso proyecto de El Cosmonauta, que presentamos abajo en la infografía creada recientemente por Javier Muñiz, es una de esas pocas excepciones en las que un gran proyecto consigue, con financiación conseguida mediante inversores particulares (comentan en su web que han participado más de 5000 personas), transformarse en una realidad, con proyecciones en 6 países y una licencia CC que amplía el alcance de la distribución.

cosmonauta

Para que el éxito de El Cosmonauta pueda repetirse es necesario que los productores independientes, los estudiantes y los profesionales que trabajan en la industria del entretenimiento entiendan como el Crowdfunding puede ayudar al mundo del cine, encontrando nuevos modelos de negocio y un nuevo equilibrio entre la realidad web y el cine actual.

En busca de dicho equilibrio se han intentado lanzar varias propuestas específicas, como kickstarterforfilmmakers.com, aunque tanto kickstarter como Indiegogo continúan siendo las plataformas más utilizadas para conseguir fondos en el mundo del cine independiente, con categorías específicas que han tenido mucho éxito en muchos casos.

kickstarter

De hecho, en kickstarter.com/pages/IFP (Independent Filmmaker Project), tenemos un proyecto de ifp.org, organización sin fines de lucro que se presenta como la más antigua y más grande de Estados Unidos en lo que apoyo a cineastas independientes se refiere.

En indiegogo.com también tienen una categoría específica para el cine independiente, con más de 10.000 proyectos ya indicados desde varias partes del mundo.

Aún así está claro que es necesaria una plataforma específica para este tipo de proyectos, principalmente en nuestro idioma, como lo hace kifund.com, por ejemplo.

kifund

Es necesaria la especialización porque no es lo mismo construir una impresora 3D que hacer una película. La cantidad de personas que forman parte de un película es enorme, con especializaciones completamente diferentes, y es necesario que una plataforma de Crowdfunding sepa gestionar todos los detalles de los proyectos que incluye, para que los inversores sepan dónde está yendo su dinero en todo momento y puedan, si se considera necesario, opinar sobre la distribución de recursos en guión, actores, efectos especiales, escenarios, etc.

Aún falta mucho camino para que Kifund pueda ser considerada una opción viable (hace más de 6 meses que no publican nada en su blog, síntoma de falta de movimiento en sus proyectos), pero es la idea la que debe sobrevivir, la idea de que un cine creado entre todos es posible.

Juan Diego Polo

Estudió Ingeniería de Telecomunicaciones en la UPC (Barcelona), trabajando como ingeniero, profesor y analista desde 1998 hasta 2005, cuando decidió emprender creando wwwhatsnew.com.